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Por la Espiral - April 14, 2008

Una crisis sin fondo

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Una crisis sin fondo
-La “recesión suave” en EUA
-Anotaciones del FMI y el BM

        Reunión en tono pesimista la del pasado fin de semana del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) cuyos análisis y reflexiones no cejaron de subrayar el enorme bache para la economía mundial, sus compromisos y perspectivas, a causa de una presencia masiva de shocks –financiero, energético y de precios en los insumos básicos de los alimentos- que auguran un estancamiento mundial por lo menos hasta el 2009.
         Las nuevas proyecciones estiman que el crecimiento mundial disminuirá para ubicarse en 3.7% en 2008, Estados Unidos caerá en una “recesión suave” con probabilidades de una recuperación moderada el próximo año.
     El disgusto podría empeorar  y es que “el personal técnico del FMI considera en este momento que existe un 25% de posibilidad de que el crecimiento mundial disminuya a 3% o menos en 2008 y 2009, lo cual equivale a una recesión mundial”.
        Esperemos que no se cumpla y que el FMI se equivoque, como señalan en Europa insistentemente de que el organismo exagera sus recomendaciones y perspectivas, sobre todo en lo que atañe a los efectos en la Unión Europea (UE) por el shock financiero.
        Yo al menos aprecio con preocupación el sentido pesimista y alarmista, dada esa extraña burbuja global que va capturándonos y que mantiene  inquietos a los  canales y circuitos básicos en la economía, algunos  esenciales para la vida humana, como lo son la producción de alimentos.
        Observo un periodo delicado claro con sus propias características respondiendo a la coyuntura del momento pero muy del estilo de una fase de entreguerras, como sucedió previo a la Primera Guerra Mundial y después de la crisis de 1929 como preámbulo y caldo de cultivo posterior para la Segunda Guerra Mundial.
        Habría que  analizar   gráfica y estadísticamente los ciclos previos de las potencias industrializadas del momento.
Me parece que esta  etapa debe darles muchos elementos de estudio y comparaciones a los historiadores de este presente y el observatorio del pasado.  Recordemos que, la destrucción del capital tiene demasiado significado para la caldera económica y la guerra destruye pero a la vez detona otras industrias.
GALIMATÍAS
        Desde luego que es malo el entorno actual. El panorama mundial afectará primordialmente en dos renglones en los que la mayor parte de los países, sobre todo, del mundo con menor grado de desarrollo e industrialización han venido trabajando: inflación y política monetaria; pobreza y política fiscal y política social.
        En Washington, este sábado y domingo, sucedió la Reunión de Primavera del FMI y el BM,  ni siquiera insistieron en el compromiso adoptado en 2000 para asumir compromisos de cara al Milenio y trabajar por mostrar resultados firmes en 2015.
        Los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM) enfrentan en esta primera gran crisis global del amanecer del siglo XXI  un duro revés para sus propósitos, acaso ahora más efímeros, porque no solamente implica pérdidas monetarias sino la incapacidad para muchos seres humanos de no poder alimentarse.
        Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, fue contundente al advertir que los precios observados en los alimentos terminarán tirando al traste siete años de lucha para combatir la hambruna.
    Mientras que unos lloran la crisis del ladrillo otros lo hacen por no tener dinero para  comer, ni siquiera para tener los granos básicos para hacerlo y es que el arroz, trigo, avena, cebada, centeno y soja han más que duplicado su valor en el mercado en los últimos meses.
    Otras economías dependientes del frijol y maíz también han observado una carrera alcista en el precio de estos insumos que, junto con las papas,  garbanzos y habas forman parte de la ingesta diaria de miles de millones de seres humanos.
    Por tanto, si los precios saltan por las nubes, las preocupaciones son de sobrada magnitud y es que al  menos mil millones de seres humanos serán afectados por la falta de poder adquisitivo para comprar granos fuera de control.
    Zoellick propone ayudas, donaciones, trabajar de forma más coordinada con las Organizaciones no Gubernamentales (ONG) y reforzar los programas sociales gubernamentales.
    La difusión de la información que involucra igualmente a México por la dependencia al maíz, avizora un nuevo reajuste en el precio de la tortilla, aunque el gobierno del presidente Felipe Calderón todavía no acuerda aplicarlo de forma inmediata a partir del segundo semestre del año e intenta de momento contener los rumores por el descontento social que provoca.
    Aquí la disyuntiva es muy clara si quieren evitarse los reclamos y las presiones inflacionarias (aunque siempre justifican que son mínimas en el IPC) ya sea que importen más maíz barato desde Estados Unidos; o la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) aplica un subsidio mancomunado tanto a productores como consumidores; o definitivamente ceden ante las presiones del mercado y suben el precio.
A COLACIÓN
    El 8 de abril, México y el Directorio del  Banco Mundial, abrieron una nueva etapa en su relación mediante la Alianza Estratégica con el País (AEP).
La AEP cubre el periodo de la administración del presidente Calderón. La base crediticia anual que otorgará el BIRF (la institución crediticia del Banco Mundial para países de ingreso mediano) al Gobierno Federal será de 800 millones de dólares durante los tres próximos años.
En ese momento, una evaluación intermedia determinará los montos crediticios subsiguientes.
La meta es destinar los montos de financiamiento externo a dos tenores de impronta en el país y con rezagos evidentes: programas que atiendan el cambio climático y en lo económico, mejorar la competitividad del país.
Así es que el primer préstamo del BIRF para la política sobre cambio climático  será por 501.25 millones de dólares.
El otro rubro, el de la competitividad, es de extrema urgencia, para una economía que, según lo difundido por el Banco Mundial, se ubica en el sitio número 11 entre las economías más grandes del mundo.
México tiene que atender un cúmulo de rezagos para colocarse en el  primer plano de la competitividad, no es sólo producir más, a menor tiempo y con los menores costos laborales, es también cuestión de innovación,  gastos en tecnología; reducir los costos de la electricidad, en los servicios telefónicos, los energéticos, modernizar la infraestructura y madurar  una plataforma de capacitación educativa, técnica y científica. Maximizar la relación entre salarios y productividad.
México es una economía muy grande que merece ir a por más.

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