Home Ciencia y Tecnología Comenzarán una serie de exploraciones arqueológicas en el antiguo “Barrio Oaxaqueño” de Teotihuacán
Ciencia y Tecnología - March 28, 2008

Comenzarán una serie de exploraciones arqueológicas en el antiguo “Barrio Oaxaqueño” de Teotihuacán

Se han encontrado al oeste
de la 'Pirámide del Sol'
restos de arquitectura
doméstica, materiales
cerámicos y entierros
característicos de la
cultura zapoteca
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 28 de Marzo del 2008.- (CONACULTA) Evidencias arqueológicas han confirmado que  la antigua Teotihuacán fue una ciudad pluriétnica, con presencia de grupos foráneos y sectores sociales procedentes del área maya, la Costa del Golfo, del Occidente y de Oaxaca, quienes participaban en la vida política y económica de la urbe.

 

Distribuidos en barrios a lo largo y ancho de Teotihuacán, estos sectores poblacionales tuvieron una función específica dentro de esta sociedad, tal es el caso del colectivo procedente de Oaxaca, que se estableció al poniente de la Pirámide del Sol, entre los años 250-450 d.C., en el área que hoy ocupa la localidad de San Juan Evangelista.

 

Para ampliar el conocimiento sobre el antiguo Barrio Oaxaqueño, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), comenzará a partir de abril y hasta diciembre del año en curso, una serie de exploraciones arqueológicas en la superficie donde se asentó dicho grupo, tendientes a hallar evidencias materiales de lo que fue su vida cotidiana.

 

Detectado a finales de los años sesenta, la presencia de este sector poblacional se confirmó en la década de los noventa durante los trabajos de salvamento arqueológico, en los que se encontraron restos de arquitectura doméstica, materiales cerámicos y entierros característicos de la cultura zapoteca.

 

“Donde se ubica la colonia El Mirador, se ha encontrado una buena cantidad de cerámica relacionada con la que se producía en Monte Albán, y que cuenta con la particularidad de ser de color gris”, indicó la arqueóloga Verónica Ortega Cabrera, subdirectora técnica de la Zona Arqueológica de Teotihuacán (ZAT).

 

Los análisis e interpretaciones de los vestigios encontrados, señalan que la presencia de individuos de filiación zapoteca, responde al hecho de que Teotihuacán fue una ciudad cosmopolita, y que los oaxaqueños que ahí radicaron tuvieron la función de albañiles especializados, al trabajar de manera singular los estucos de cal.

 

“Otra propuesta, indica que el barrio oaxaqueño se especializó también en la producción de la grana cochinilla, de la cual se obtenía el colorante natural para teñir los textiles”, comentó la arqueóloga, luego de referir que por medio del trabajo de exploración arqueológica se pretende hallar nuevos elementos que permitan definir de manera clara la existencia de zapotecos en la antigua ciudad.

 

El compendio de materiales que se han hallado en lo que fue el barrio oaxaqueño, en los últimos 40 años, suman un total de seis urnas funerarias, una tumba, una estela con glifos zapotecos y restos de arquitectura doméstica.

 

Tales materiales han sido fechados y ubicados cronológicamente hacia la Fase Tlamimilolpan, correlacionada con las Fases Monte Albán II y IIA, entre los años 250-450 d.C.

 

La subdirectora de la ZAT, Ortega Cabrera, detalló que la temporada de exploraciones se desarrollará en un área aproximada de tres mil metros cuadrados , que aún se encuentra libre de construcciones contemporáneas, donde se efectuarán pozos de sondeo y en caso de hallar arquitectura o evidencias que lo ameriten se hará una labor extensiva.

 

“Prácticamente sólo quedan unos cuantos predios libres, porque el área ha sido absorbida por la mancha urbana, donde se asienta la colonia El Mirador, en el Barrio de San Juan Evangelista”.

 

“Es indispensable realizar estas tareas de investigación antes que se pierda el patrimonio arqueológico que pudiera haber todavía”, destacó la arqueóloga, al tiempo de precisar que ya se ha platicado con los propietarios de los predios.

 

“Están totalmente de acuerdo y han dado su autorización para excavar. Además de que se mantiene una estrecha coordinación con el Ayuntamiento de Teotihuacán, a través del departamento de Desarrollo Urbano, quienes nos apoyan en la gestión con los dueños”, precisó Ortega Cabrera.

 

Finalmente, acotó que este proyecto es tan sólo de índole de investigación científica, sin que ello implique la autorización de construcciones en el área, debido a que el objetivo es la recuperación del patrimonio prehispánico que pudiera detectarse.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *