Home Arte y Cultura “Él Nunca”, poema de autor desconocido, un regalo de Azteca 21 para esta Navidad
Arte y Cultura - December 22, 2007

“Él Nunca”, poema de autor desconocido, un regalo de Azteca 21 para esta Navidad


Mensaje sobre un hombre
que no tuvo
nada y lo dio todo por amor
Foto: Intern

tías.

Mi padre, que aparentemente no era muy religioso, a la vez daba muestras de un gran respeto en esas fechas tan significativas para los mexicanos y solía sintonizar una estación de radio llamada Stereo Rey, en la cual se escuchaba la voz de un locutor llamado Ken Smith que año con año con su privilegiada voz, nos regalaba un mensaje navideño.

Bastaba una mirada de mi padre para terminar con cualquier fandango, de manera que cuando se empezaba a escuchar esa especie de oración, todos estábamos atentos y callados, tratando de entender el mensaje que el inolvidable locutor había preparado para ese día.

Independientemente de los buenos recuerdos relacionados con la familia, ese pequeño momento en donde mi padre exigía silencio y respeto quedó muy grabado en mi mente, ya que con el tiempo se fue haciendo costumbre escuchar ese mensaje que impactaba las fibras del corazón.

Con el paso del tiempo, al regresar en fechas navideñas a mi terruño querido, busqué y busqué en vano tratando de escuchar el mencionado mensaje navideño, sin embargo me enteré que la gente de MVS había decidido desaparecer Stereo Rey después de 35 largos años de hacer una radio que se caracterizaba por tener música instrumental con clase y de mucha altura, lo cual me pareció una verdadera lástima y como Ken Smith había muerto, seguramente se había llevado su mensaje consigo mismo.

Sin embargo, por mi parte no he perdido la tradición de leer cada año, en familia -justo a la medianoche de Navidad- ese excelente mensaje y es por eso que hoy quiero compartirlo con ustedes como un regalo especial, con el sincero deseo de que traiga un remanso de paz a sus corazones.

ANÓNIMO

Él, nació en una pequeña aldea, en un humilde pesebre, entre animales y pastores, hijo de una campesina sencilla y un humilde carpintero.

Él, vivió en la pobreza y fue criado en la oscuridad.

Él, creció en otro pueblo remoto, donde trabajó en un taller de carpintería hasta los treinta. Luego por tres años fue un predicador ambulante.

Él, nunca poseyó una casa; nunca residió en una gran ciudad; ni nunca viajó más allá de 300 kilómetros del lugar donde nació.

Él, nunca poseyó riquezas ni influencias. Sus parientes eran gente común, nunca fue a la escuela, ni tuvo preparación o educación alguna. Sin embargo, durante su infancia provocó pánico en un rey y en su niñez dejó asombrados a sabios y doctores.

Él, nunca escribió un libro. Él, nunca tuvo un cargo público. Él, nunca hizo ninguna de las cosas que normalmente están asociadas con la grandeza.

Tenía treinta y tres años  cuando la opinión popular se volvió contra Él. Sus amigos huyeron, uno lo negó y otro lo entregó en manos  de sus enemigos, quienes lo maltrataron, azotaron y golpearon.

Él, fue objeto de burla, además le insultaron y escupieron; luego de enterrarle una corona de espinas, lo clavaron en una  cruz entre dos ladrones.

Mientras moría, sus ejecutores se jugaron la única propiedad que tuvo durante su vida; su túnica. Al  morir  fue descolgado y puesto en una tumba prestada gracias a la merced de un amigo.

Han pasado más de veinte siglos y Él es todavía la figura central para la mayoría de la raza humana.

Y con asombro comprobamos que todos los ejércitos que jamás hayan marchado, que todas las armadas que jamás hayan navegado, que todos los parlamentos que jamás hayan sesionado y todos los reyes que jamás hayan regido, puestos todos juntos, jamás han afectado la vida de la humanidad, tanto como lo ha hecho un solo hombre…..

Autor desconocido

Ahora gracias a que uno de mis lectores tuvo la gentileza de enviarme la grabación original, es que puedo compartirla contigo en el siguiente enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=EHn7V6uwens

*Haz click o copia y pega el enlace en la barra donde pones las direcciones y podrás escuchar este sublime mensaje en la prodigiosa voz de Ken Smith

¡Feliz Navidad!

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