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Buenas Noticias - November 17, 2007

Investigador Samuel Villela inicia recopilación de imagenes de la Revolución en Guerrero

El acervo tiene cerca de 300
fotografías sobre la Revolución
en Guerrero, un número que puede
crecer de manera significativa
Foto: Cortesía CONACULTA

Ciudad de México.- 17 de Noviembre del 2007.-  (CONACULTA) Con miras a formalizar un proyecto que permita, entre 2009 y 2010, editar una historia visual de la Revolución en Guerrero, Samuel Villela, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se ha dado a la tarea de recopilar el material fotográfico en torno al mismo, iniciativa que hasta el momento asciende a la reunión de alrededor de 300 imágenes.

 

Luego de publicar junto con Blanca Jiménez, el libro Los Salmerón, un siglo de fotografía en Guerrero (INAH, 1998), Villela continuó esta labor que le condujo hasta dos ejemplares únicos: el primero correspondiente a una edición que compila instantáneas de la que sería la primera batalla naval de la gesta revolucionaria, mientras el segundo, es un álbum que incluye tomas de la trayectoria política y militar del general Silvestre Mariscal.

 

“A raíz de la obra Los Salmerón… tuve noticia de otros archivos por el informe de pobladores, un verdadero descubrimiento fue un libro editado en Hannover, Alemania, en la década de 1930, desconocemos el autor pero la mayoría de las 35 fotografías que lo conforman son de un episodio ocurrido en mayo de 1911 en el Fuerte de San Diego, en Acapulco. Probablemente la primera lucha naval de la Revolución.”

 

“Este material me lo proporcionó el cronista de Acapulco; en las imágenes se observa el asedio por parte de los maderistas para la toma del fuerte —que era la principal fortaleza de la plaza— y que fue un intento fallido. Hay fotografías de la guarnición porfirista que lo defendía, así como de personajes, entre ellos los Figueroa y los Astudillo, que posteriormente tendrían una participación destacada en la Revolución y en la política de Guerrero”.

 

Este trabajo de búsqueda, permitió a su vez que personal del Museo Casa de Carranza, adscrito al INAH, le comentaran a Samuel Villela sobre la existencia de un álbum que mandó a elaborar el general Silvestre Mariscal con el fin de dejar constancia de sus hazañas políticas y militares, ejemplar que quizá regaló al propio Venustiano Carranza. Es un ejemplar inédito en el sentido de que hasta el momento se ignora que otro revolucionario se haya hecho retratar con estos objetivos.

 

“Silvestre Mariscal tuvo una carrera política muy controvertida. El hecho es que ya para 1916 es gobernador provisional de Guerrero, creo que como parte del vínculo que tenía con el Jefe Máximo, manda a realizar este álbum de unas 35 imágenes en el formato que hoy conocemos como 8 x 6 pulgadas. No sabemos quién es el fotógrafo.”

 

“Se ve que la idea de Mariscal era obviamente destacar su trayectoria como combatiente constitucionalista, pero también mostrar la obra de gobierno que ya estaba haciendo en cuanto a educación y salud, por ejemplo, hay una escena de la atención a enfermos en un hospital. Es interesante la perspectiva de este general por dejar una constancia de esa obra.”

 

La portada del álbum —en piel con herrajes de plata y oro— resguarda también algunas instantáneas de la mencionada batalla en el Fuerte de San Diego, en 1911, y al paso de las páginas da cuenta de la actuación de Mariscal: cómo sus fuerzas se incorporan a la Revolución, reuniones con su Estado Mayor, y escenas que pretendían mostrar su obra de gobierno en Guerrero, entre ellas, la construcción de lo que iba a ser la vía férrea, que nunca se terminó, hacia Acapulco.

 

Villela, coordinador del grupo de estudio Guerrero que impulsa el proyecto Etnografía de las regiones indígenas de México en el nuevo milenio, de la Coordinación Nacional de Antropología del INAH, mencionó que además del intento de asalto al Fuerte de San Diego, en Chilpancingo tuvo lugar otro episodio significativo para el movimiento revolucionario y cuya importancia se ha dejado de lado.

 

En 1914 —dijo—, equivalente a la Toma de Zacatecas para el caso del norte, la Toma de Chilpancingo representó un acto decisivo para el derrocamiento de Victoriano Huerta, de este hecho proceden las célebres fotografías tomadas por Armando Salmerón a Emiliano Zapata, fue éste quien inclusive se comunicó por medio de una carta con el fotógrafo para que obtuviera el testimonio gráfico.

 

Sin embargo, para Samuel Villela Flores, en materia de estudio antropológico e histórico, se ha relegado la importancia de Guerrero dentro del mapa de la Revolución, lo cual corresponde a la escasa memoria que se tiene pues muchos archivos locales fueron destruidos precisamente en ese periodo de lucha.

 

“En Guerrero se dio un levantamiento muy popular, hubo toda una red de abastecimiento a las tropas campesinas y de alianzas entre los jefes locales y regionales, lo que Zapata logró orquestar muy bien. Por eso pudo realizar una gran empresa militar como lo fue la Toma de Chilpancingo ya que estaban ante un ejército bien pertrechado y encabezado por el general Cartón, un genocida.”

 

“Es sintomático el poco trabajo de investigación que se ha hecho alrededor de este episodio y afortunadamente tenemos imágenes del mismo y otras que Zapata manda a hacer después de que cae Chilpancingo. Él le dice a Salmerón que tome imágenes de los prisioneros, de los lugares de combate y, en general, de la oficialidad. Son documentos muy interesantes que han sido poco difundidos.”

 

El etnólogo y fotógrafo apuntó que aunque hasta el momento se tienen cerca de 300 fotografías sobre la Revolución en Guerrero, es un número que puede crecer de manera significativa debido a que “sabemos que en la Costa Chica están los Añorve, que es una familia de políticos que deriva también de la Revolución; además de los Figueroa en la parte norte. Todos ellos tienen archivos de sus antepasados.”

 

Asimismo, “en la región de la cañada de Huamuxtitlán, debe existir material porque ahí estuvo Juan Andreu Almazán, quien luego se postuló como candidato presidencial a principios de la década de 1940, al mismo tiempo que Ávila Camacho. También hay que emprender una búsqueda en los acervos fotográficos de la Secretaría de la Defensa Nacional. En fin, es una tarea ardua de búsqueda”, concluyó.

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