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Arte y Cultura - August 15, 2007

“Décimas jarochas sin censura”, un ejemplo claro e irreverente de la cultura popular

Portada de un CD sin censura, lleno
de ingenio y picardía jarocha
Foto: Benjamín Solís/Azteca 21

Por Benjamín Solís
Reportero Azteca 21

Ciudad de México. 15 de agosto de 2007. “Todas las güeras del mundo, no te llegan ni al talón/ no tienes comparación, me dejas meditabundo, con este sentir profundo, que te brindo sin enfado/ y si estando tú a mi lado, mi voluntad se levanta, morena color de llanta, te compro tu rin cromado”. Con estos y muchos otros versos, el investigador y poeta popular Rafael Figueroa presentó un material tan singular como irreverente: “Decimas jarochas sin censura”.

El autor, personaje apasionado de la cultura popular mexicana, lleva tiempo en la tarea de investigar e ir recogiendo distintas rimas jarochas, aunque también abundan los de su propia autoría, que presenta de forma llana, sin tregua ni censura en este CD que constituye un documento de este género popular.

La presentación se realizó el viernes 3 de agosto en el Museo Nacional de Culturas Populares, en el centro de Coyoacán, con un lleno total. El resultado, nada menos que un encuentro festivo, de jocosa complicidad que provocaron los versos colorados, sustentados en el doble sentido que esconden sus rimas. El público, sobre todo el más versado, atento escuchaba cada una de las décimas que Figueroa iba declamando una a una, en un volumen cada vez más elevado, y no precisamente de sonido.

“Después de mucho rogar, la morena me dio el sí/ casi ni me la creí, que no me pude controlar/ me dispuse a comenzar, con el ánimo dispuesto/ y como soy muy honesto, se lo pedí en voz bajita: tú nada más ponte flojita, que yo me encargo del resto.”

Prácticamente todos los temas son, como los define el investigador, “escabrosos”, los hay dedicados al "Sancho", los pájaros, las flatulencias, el moco, los piropos, el amor, la belleza femenina, el goce sexual y más. Todo ello forma parte de un acervo que tiene por lo menos 20 años de andar recorriendo distintos lugares para hacer un muestrario esencial de la cultura jarocha: “En la décima todo se vale, es un ejercicio de inteligencia y un juego de palabras. No hay que perder de vista eso, aunque uno tenga distintas formas de escribirla, porque es un género de comedia. La labor del poeta popular es bordear los límites del lenguaje e ingenio”, comentó Figueroa.

“Al compás de un son altura, yo te quiero convencer/ que des tu brazo a torcer, junto a toda tu figura/ pero que sea sin premura/ en el son la educación, debe ser por vocación/ así que mientras espero, debo preguntar primero, si te gusta a ti ese son.”

Encuentros exclusivos de decimistas trovadores no son muchos como los hay de músicos o bailadores de son jarocho; sin embargo, este género poco a poco se va abriendo paso y va creando sus propios espacios, entre ellos el más importante hasta ahora es el Foro de la Décima Irreverente y Clandestina (Tlacotlalpan, Veracruz 2003), donde se dan a conocer los talentos casi anónimos de este arte popular, que por sus características difícilmente tendrá lugar en los medios comunes de comunicación como la radio o la televisión.

El encuentro se prolongó prácticamente hasta que echaron a Rafael Figueroa y sus músicos “Los parientes de Playa Vicente”, y no por pelados, sino porque el recinto tenía que cerrar; al final casi todos aguantaron con paciencia este desfile de “Décimas jarochas sin censura”

“Me atrajeron los olores, de tu oloroso sazón/ me robaron la razón, tu cocina y sus sabores/ y como aspiro a tus favores, y tú no estás nada gacha/ te lo juro mi muchacha, con mi cara frente al sol, quiero volverme frijol, para untarme en tu garnacha”.

Comentarios a esta nota: benjamin.solis@azteca21.com

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