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Arte y Cultura - June 6, 2007

“La pasión según Yacatecuhtli” se presentó en el Tercer Encuentro Internacional del Mar

Portada del importante DVD presentado
en Coatzacoalcos, Veracruz
Foto: Azteca21

Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21

Ciudad de México. 4 de junio de 2007. El sábado 2, de 13 a 14:30 horas, en el espacio de la Feria del Libro, Olmeca I, se llevó a cabo la presentación del video documental “La pasión según Yacatecuhtli”, dirigido por Antonio Castro García y coordinado por Ana Zarina Palafox en 2005.

Con motivo de esta presentación en tan importante foro, efectuado en Coatzacoalcos, Veracruz, del 30 de mayo al 3 de junio, entrevistamos a Ana Zarina Palafox, quien previa y amablemente compartió con nosotros su experiencia durante la realización de ese trabajo de video.

Ana Zarina, ¿cómo surgió la idea de este video, dónde y cuánto se llevó su realización?

Al inicio de la serie documental “Tierra: Tiempo y Contratiempo”, Antonio Castro, por medio de Fernando Salas, contactó en Tlacotalpan a varios grupos que asistieron a La Candelaria 2005. Uno de los más dispuestos fue Yacatecuhtli. Grabaron algunos sones y algunas entrevistas, aunque todavía no había material suficiente para un programa, y quedaron en proseguir más adelante. En esa misma Candelaria conocí a Antonio, porque nos entrevistó a las decimeras que andábamos presentando publicaciones, y decidimos empezar a trabajar juntos.

¿Cuál fue tu papel en la realización del DVD? Cuéntanos, por favor, los incidentes, las dificultades, incluso las anécdotas…

En mayo de ese mismo año venía el festival que este grupo, comandado por Julio Mizzumi Guerrero, realiza en Otatitlán, Veracruz, también llamado “El Santuario” por las peregrinaciones que se hacen para ver el Cristo Negro. Yo estaba invitada como decimista improvisadora y, ya en sociedad con Antonio, decidí “sumar peras con manzanas”, y aprovechar para grabar entrevistas más detalladas, aspectos del mismo festival, de la festividad religiosa y de la labor comunitaria del grupo Yacatecuhtli. ¿Dificultades? Humanamente, ninguna. A Julio y a Belén, su esposa, los conozco hace mucho tiempo, desde que eran parte del grupo “La Candelaria”, mientras estudiaban en la Normal en Tlacotalpan, aunque la amistad cercana es más reciente, como seis o siete años. Entonces, para mí no pueden ser “objetos de estudio” ni “artistas entrevistados”, sino seres queridos, respetados, admirados y valorados, a quienes quería compartir con más gente; eso lo hizo un verdadero placer. Pero climáticamente… ¿has estado en una fundición de acero, dentro de los hornos? Eso se parece mucho a la temperatura de Otatitlán en mayo… Una de las tardes, el pequeño staff “Tierra: Tiempo y Contratiempo” no era tal, sino un par de guiñapos deshidratados, tirados en el suelo, esperando el rescate de nuestros queridos amigos locales. Más adelante, el escenario del festival, donde los organizadores habían montado ya letras, logotipos, telas y luces, fue arrasado por un inesperado viento feroz que, además de escenografía, barrió con tripiés, sillas y público. En el video se puede apreciar el escenario recompuesto apenas. Me inclino a pensar que fue la ofrenda que se cobró el Cristo…

Ana Zarina Palafox fungió como
coordinadora del video documental
Foto: Gregorio Martínez M./Azteca 21

Desde tu punto de vista, ¿cuál es la importancia de difundir este tipo de celebraciones?

Las fiestas patronales son un elemento importantísimo de cohesión identitaria, microcosmos de la vida de las comunidades. Otatitlán ha sido, desde la época de la preconquista, una meta de peregrinación donde confluyen muchas etnias –algunas de lugares distantes– y, a mi modo de ver, representa uno de los más bellos sincretismos de la región. Esto es importante por sí mismo y, como un agregado, en este documental en particular, resalta la manera en que Yacatecuhtli está inserto en la comunidad donde habita, en un toma y daca cultural a través de sus talleres y festivales, además –o gracias a– que Julio y Belén pertenecen al magisterio.

Cuéntame, ¿qué te deja haberlo realizado desde el punto de vista profesional, pero sobre todo como música y persona?

¿Puedo generalizar? El “trabajo” de viajar a comunidades donde la cultura es diferente de la mía –urbana y más despersonalizada– siempre me ayuda a crecer. Si uno va con el corazón abierto, dispuesto a cuestionarse sus propios elementos culturales, al contrastar diferencias sin pensar en que una cultura sea mejor que otra, tiene la oportunidad de ese crecimiento. El hecho de ponerlo en materiales de difusión escritos –como los tuyos, por ejemplo–, documentales, discos o presentaciones musicales te permite, además, ser vehículo para compartir tu aprendizaje con otras personas, y quien quiera aprovecharlo, lo hará. Particularizando, me gusta mucho describir a Julio Mizzumi, a su esposa Belén Torres y al resto del grupo como “apapachosos”. Entonces, además de lo que pueda mostrar el documental en el sentido etnográfico o musical, éste es un trabajo lleno de corazón, de parte de todos.

¿Cómo se suscitó la invitación para el Encuentro Internacional del Mar y cuál consideras que es la importancia de presentarlo en ese foro, e incluso la de este último?

Es un evento muy intenso, que abarca varios rubros dentro de la ciencia y la cultura, y afortunadamente tiene personas dentro de la organización que se empeñan en darle al son jarocho y otras culturas tradicionales una presencia importante. Ya el año pasado Gabriel Cruz me había llevado como decimista y arpera, en la final del concurso de décima “La mujer y el mar”. Este año, uno de los temas centrales es el cortometraje documental, y Gabriel conoce también nuestro trabajo en este tema. En el aspecto musical, van a asistir los Yacatecuhtli, así como la banda del CECAM, de Tlahuitoltepec, mixe, Oaxaca, y de ambos tenemos documentales. Entonces será una presentación “multimedia” en donde los asistentes, además de disfrutar el trabajo de ambos grupos, tendrán la oportunidad de saber más acerca de ellos, sus historias y lugares, a través del video.

¿Dónde se puede conseguir el video, cuánto cuesta…?

Tenemos tres puntos de distribución, para la serie. La página nuestra, para pedidos por Internet: www.tierratiempoycontratiempo.org, donde están el catálogo y las listas de precios de todas nuestras producciones. En el bazar Sol y Luna, en Santa Cecilia Tepetlapa, Xochimilco, con local de venta y catálogo por Internet: www.geocities.com/tierratatuada2003/bazar.html. Y en CulturaAma Xalapa, Dique 14-B, entre Belisario Domínguez y Bocanegra (a unos pasos de la casa de artesanías), Centro, en Xalapa, Veracruz, que además estará presente en el encuentro en Coatzacoalcos, así como en muchos de los encuentros de son jarocho y huapango. Por último, para este video de Yacatecuhtli también la página del grupo: www.yacatecuhtli.org. La mayoría de nuestros videos se venden en formato SVCD y cuestan 120 pesos.

Ana Zarina, por favor, agrega lo que consideres esencial y no te lo haya preguntado. O lo que no sea esencial y desees compartir con los lectores.

Ahondar solamente un poco más en las razones de mi “proselitismo vitalicio” (risas). Así como Belén y Julio, muchos de los músicos participantes en nuestros programas son, antes que nada, amigos, colegas, compañeros. Aun con los que no conocía de antes, siendo músicos o versadores, automáticamente “hacemos gremio”, con los códigos que se manejan en común. Ahora con el video, pero desde antes con el trabajo escénico o los escritos, esta situación de empatía es la que trato de reflejar en lo que hago, una visión íntima, compartida. Si a eso le sumamos los muchos años que tiene Antonio Castro García en el video documental, los más de doscientos capítulos de su serie más conocida “Rincones de Veracruz” (producida en Radio Televisión de Veracruz y retransmitida por los canales 11 y 22) y el gusto que hemos compartido hacia la multiculturalidad mágica en nuestro país, creo que se trata de producciones muy especiales. No sé si mejores o peores que otras, pero muy especiales. Otra cuestión importante es que los programas que hacemos, antes de ser difusión hacia el exterior, nos interesa brindarlos como una memoria para las comunidades que los generan. Esto se traduce en que los participantes tienen copias del trabajo, antes que ninguna otra persona, para que los usen como mejor les parezca. Los invito a visitar nuestra página, que tiene más información al respecto.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

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