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Música - May 17, 2007

Nicasio Santiago Santiago, una voz inocente con el huapango en la sangre

Nicasio dice 'me gusta mucho el
huapango pues hay que cultivarlo
y no la música extranjera que hay
mucha y no es nuestra,
que no nos queda'
Foto: Gregorio Martínez M./Azteca 21

Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21

Citlaltépetl, Veracruz. 17 de mayo de 2007. Nicasio Santiago Santiago es un adolescente casi niño que no suelta su jarana ni para ir a comer. Mejor dicho, que no deja de tocarla, de pulsarla, como si perseverara en arrancarle un recóndito secreto. Él forma parte del trío Voces Inocentes, de la comunidad de lengua tenek San Antonio, en Tancahuitz de Santos, San Luis Potosí, con apenas 54 habitantes, que participa en la Tercera Fiesta Huasteca, la cual se realiza en esta población de la huasteca veracruzana. De cuerpo menudo y sonrisa fácil, Nicasio lleva profundamente arraigado en su sangre el huapango y lo intuye como parte esencial de su cultura.

“Tengo trece años y estudio la secundaria. Llevo varios meses tocando la jarana y de ser parte de Voces Inocentes. Cuando el antiguo jaranero del trío se salió, les pedí permiso a mis padres para integrarme al grupo y me lo dieron. Trato de practicar todos los días, sobre todo me concentro los miércoles de cada semana, cuando ensayamos de ocho a diez de la noche.

“A mí me gusta mucho el huapango y más cantarlo en tenek, mi lengua materna. Creo que es parte de nuestra cultura y debemos cultivarlo para que no se acabe, pues hay mucha música extranjera que no es nuestra, que no nos queda. Mis padres son campesinos y yo también les ayudo en mis tiempos libres, pues la tierra nos da de comer y debemos aprender a cultivarla”.

Desvelado, pero contento de estar aquí, platicamos en la Asociación Ganadera local, después del servicio de comida que los organizadores ofrecen a todos los participantes en esta hermosa fiesta huasteca. “Hicimos casi seis horas para llegar aquí. Fue cansado, pero nos gusta participar en estas fiestas, pues en éstas se junta la mayoría de la gente que gusta del huapango”.

Ilusionado, sus ojos brillan al pensar en las respuestas de las preguntas que se le plantean. “Yo quiero ser maestro de música y enseñar el huapango a los niños de mi comunidad. Tengo planes de luego ir a estudiar música al estado de Hidalgo. Creo que así fortaleceremos nuestras raíces huastecas.

“Hay varios tríos que me gusta como tocan: La Nueva Dinastía, Los Genuinos, Renacer Huasteco… varios, pero sobre todo Los Microsónicos y Los Leales, que también son de San Luis y cantan en lengua tenek. El son que más me gusta es ‘El columpio’, pero también ‘El caballito’. Casi todos me gustan… Ah, sí, me gustaría componer, pero aún no me siento preparado para eso, tal vez más adelante”, revela este adolescente de mirada inocente y corazón sincero.

Desafortunadamente, el que esto escribe perdió su grabadora en el ajetreo propio de su trabajo, y con ella varias entrevistas, como esta, que reconstruye a partir de algunos apuntes. No obstante, se siente obligado, de alguna manera, a dejar testimonio de las voces que le confiaron sus planes y proyectos, como los de Nicasio, el jaranero potosino de Voces Inocentes, a quien agradece su tiempo y confianza. Tratará de dar salida a las restantes en los días subsecuentes. ¡Que siga el huapango!

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

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