Home Por la Espiral Educación de Triple I
Por la Espiral - May 16, 2007

Educación de Triple I

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Educación de Triple I
-De rezagos a vanguardia
-Definir los fines del modelo

El sistema educativo en México es un talón de Aquiles, con efecto de  impacto negativo, por el lado de los costos económicos, sociales, productivos y de competitividad para el país.
    En parte, el corporativismo educativo erigido por un sistema partidista necesitado de prácticas clientelares para obtener dinero y repartir cuotas de poder, ha provocado un enorme daño al circuito educativo por estar más comprometido en hacer política que en contribuir en la mejoría de la enseñanza, replantear los esquemas metodológicos y combatir las deficiencias.
    Año con año en las evaluaciones internacionales de la OCDE y la, UNESCO  México figura en los últimos lugares en matemáticas, comprensión de lecturas, ortografía y bajo aprovechamiento del idioma inglés.
    Internamente no se valora la competencia en los mercados globales por medio de una mano de obra de estándares de calificación educativa, técnica y de conocimiento.   
    Todo lo contrario, en  México aumenta la deserción escolar y para efectos de las estadísticas oficiales son ensalzados logros difíciles de creer, que no logran tapar los  orificios de cientos de techos de escuelas construidas con palmas y láminas, cuando no son escuelas-camión los centros del  saber.
    Es una vergüenza que niñas y niños mexicanos estudien en una escuela improvisada llena de deficiencias en su infraestructura, incluso sanitaria, cuando los líderes sindicales tienen coches de lujo y viven en zonas caras. Es el drama y la terrible contradicción del inequitativo reparto de la riqueza en México y de la apropiación del poder con fines de lucro.
    El sistema educativo requiere urgentemente de una revolución para lograr una Educación Triple I: innovadora; incluyente; integradora.
    Es necesario atreverse a innovar para adoptar una decisión de vanguardia que implique que el país está dispuesto a tomar en sentido estricto un compromiso serio para mejorar la educación pública, principalmente.  Un pueblo que decide educarse tiene ante sí las herramientas que le permitirán crecer gracias al conocimiento, mejorar su autoestima, ser libre de la ignorancia y la manipulación, más educado para ser igualmente más democrático. Innovar significa aceptar que  el aula tradicional está desfasada, al mismo tiempo que el maestro lo está. ¿Cuántos maestros además de tener mala ortografía no saben utilizar una computadora?. La moderna escuela pública del siglo XXI requiere de niños y maestros interconectados mediante ordenadores; de niños que en vez de libros utilicen una computadora en su pupitre y sigan las lecciones por Internet; aprendan a investigar en la red; consultar la información de otros países; realizar visitas virtuales con sus compañeros de grupo a museos fuera de sus posibilidades.
    Innovar implica que el gobierno deje de destinar tanto dinero al magisterio y a impresiones de libros, opte por invertir en una computadora por pupitre y crear programas de incentivos fiscales para empresas y organizaciones no gubernamentales donantes de lap top para que los niños puedan desde casa llevar a cabo su tarea. Si cientos de comunidades carecen de escuelas públicas, y los niños deben caminar más de 5 kilómetros diarios para llegar a los centros educativos próximos, la educación puede impartirse en su casa utilizando un ordenador portátil, con sistema inalámbrico y de hecho, ello puede resolver muchos problemas de deserción escolar.
    En la parte de una educación incluyente, ningún niño o niña debe quedar por obligación fuera de la educación, no saber leer ni escribir es una discriminación que lacera, marca y condiciona; el avance de la tecnología ha sumido ha muchas generaciones en el atraso al no saber utilizar una computadora, ni aprovechar el Internet.  Hoy en día no es cuestión sólo de saber leer y escribir.
    Por ello, la educación tiene que ser integradora, dotar con elementos modernos para facilitar la adopción del conocimiento y vincular a los estudiantes con el ámbito técnico y laboral. La brecha de la educación con la creación, la ciencia, la tecnología y las patentes, revela la falta de eslabones en México para aprovechar e integrar a los educandos y sus aportaciones en la elevación técnica y científica del país.
A COLACIÓN
    Año con año es el mismo cuento imparable que tiene un costo social en el compromiso de los educandos y en su autoestima: la  huelga de los maestros. En algunas entidades de la República Mexicana ya se institucionalizó como el caso de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hildalgo, en Morelia, Michoacán, donde el magisterio interrumpe por demandas salariales más de un mes  el calendario académico, importándole un bledo su compromiso ante los jóvenes que están formando, quienes serán los doctores, veterinarios,  dentistas, contadores, economistas o abogados del día de mañana.
    Le llaman demanda salarial y lo practican igualmente con altísimo grado de  politización, manipulación y chantaje en Oaxaca precisamente un estado como el de Michoacán, ambos destacados por sus graves problemas educativos, de pésima escolarización y altos niveles de pobreza. Y es que el binomio va muy unido: mala educación igual a pobreza. Le añadimos otra variable, los dos estados son expulsores crecientes de mano de obra hacia Estados Unidos.
GALIMATÍAS
    Los investigadores Halsey Rogers y Nazmul Chaudhury elaboraron para el Banco Mundial un estudio basado en una muestra de seis países (Bangladesh, Ecuador, India, Perú, Indonesia y Uganda) para identificar las causas del ausentismo laboral en el caso de maestros y médicos.
    Resultó revelador que en la muestra encontraron de forma sorpresiva que el número de maestros más proclives a faltar son los que mejores sueldos tienen, echando por tierra la hipótesis de que el ausentismo  en los docentes de la educación pública sucede en el rango de salarios bajos.
    En su análisis establecieron que la mala infraestructura de escuelas y centros educativos;  no contar con lugares agradables de trabajo; padecer por modernos equipos y servicios sanitarios; hacen en conjunto que, educadores y educandos, sientan tanta indiferencia, bajo aliento, pesadumbre y desánimo que opten por faltar.
    Habría que hacer un ejercicio de estudio en el caso de México para analizar lo negativo de los sindicatos de maestros para servir de alcahuetes de tantas personas carentes de cualificaciones necesarias y de mérito para estar al frente de un aula.
Me parece muy desalentador no tomar en serio el proceso de enseñanza, la valoración de los  retos, los peligros  de quedarnos rezagados.  De seguir politizando la educación.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *