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Por la Espiral - March 12, 2007

Futuro con rostro de mujer

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Futuro con rostro de mujer
-Microempresarias, opción
-Limitantes del fomento

 La semana pasada aconteció el Día Internacional de la Mujer, celebrado el 8 de marzo, fecha usualmente utilizada para reivindicar el papel de la mujer dentro de una cosmovisión decantada hacia el lado masculino.
 Uno de los grandes compromisos asumidos por los países, en las Metas del Milenio para el 2015, está relacionado con reducir la brecha de la desigualdad de género por medio de mejoras salariales, incluir a la mujer en distintos campos en los que todavía queda marginada e incluso seguir abriendo las carteras políticas para darle más acceso al poder.
 La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) apunta que si bien, la reducción de los niveles de la pobreza a la mitad no serán posibles de alcanzar al  2015 (otra de las metas a cumplir en el Milenio), en los propósitos de la equidad de género podrán darse grandes avances.
 En la Unión Europea (UE), la equidad de género en el campo laboral, está llevando a una revolución en las leyes en el campo laboral, de esta forma observamos a países como a España que, además de la maternidad reconocida en términos salariales para la mujer durante su embarazo y después del parto; lo es para el trabajador que acaba de ser padre con el término de permiso por paternidad o baja por paternidad.
 Aunque es la mujer la que lleva el parto, en pro de la igualdad, se le proporciona al hombre el derecho de exigir, laboralmente hablando, “la paternidad”. En sentido inverso, otras acciones a favor de la mujer, es la de sancionar a aquéllas empresas que osen despedir o discriminar a una mujer trabajadora, despedirla, por el hecho de quedar embarazada o bien negarle un trabajo por la misma razón.
Igualmente, el abanico financiero público y privado, en Europa avanza a atender a la mujer trabajadora; a la mujer desempleada; a la mujer con iniciativa microempresarial; y a dar créditos a la madre, sea soltera, viviendo en pareja o perfectamente casada.
 De alguna forma hay una tendencia a buscar equilibrios sociales, políticos, culturales y económicos en la cuestión de género, si bien algunos países van a la vanguardia, casi todos discuten internamente está necesidad incluso apuntando a mujeres liderando la Presidencia de potencias capitalistas como Francia o Estados Unidos, por ejemplo.
 El futuro tiene rostro femenino, lo es por la balanza demográfica, porque son niñas las que más nacen y mujeres las que más viven, las más longevas en promedio en relación a los varones.
 Empero, esa mayoría es la más discriminada, desprotegida, vulnerable y receptora de todo tipo de violencia.
GALIMATÍAS
 Las estadísticas oficiales indican que buena parte del empleo que se genera en México proviene de la mediana y pequeña empresa y también de la microempresa, que inicia, casi siempre, como un negocio familiar encabezado por la madre que desarrolla un talento nato o innato bien sea para cocinar determinado platillo; elaborar prendas a gancho; diversas manualidades; o creatividades en chocolate, por mencionar algunos.
 El negocio familiar es tan variopinto como lo es precisamente la gama de talentos por regla asociados con la mujer.  A partir de ellos emerge una forma de ingreso para la familia. ¿De cuántas historias nos hemos enterado de mujeres que a base de preparar y vender tamales todos los días impulsaron a los  hijos e incluso les  pagaron una carrera?.
 O que decir de la gran contribución de muchas mujeres que desde la sala de su casa tejieron prendas de bebé que permitieron completar el gasto familiar que el marido por sí solo no podía proveer del todo.  O de tantas otras mujeres que viven de vender pasteles, gelatinas, de preparar cumpleaños o de dar masajes.
 Generalmente cuando un negocio dentro del seno familiar funciona los hijos e incluso el marido empiezan a colaborar en él y la base del sustento parte de las actividades conjuntas del núcleo.
 Muy bien, la diferencia entre un negocio familiar y una microempresa es que además de irse a la formalidad, una microempresa puede ganar un mercado más amplio,  expandirse y rentabilizarse a través de franquicias.
 Hay muchas ventajas para dar el paso del negocio familiar a la microempresa: ser  dueño de una marca, un registro y de proteger el producto con la propiedad intelectual; extender el mercado localmente o incluso enfrentar desafíos en la exportación aprovechando la amplia población mexicana asentada en Estados Unidos.
 Técnicamente dar el paso del negocio familiar a la microempresa no es sencillo en México, por la serie de trabas burocráticas impuestas.
 De acuerdo con la  Canacintra, el  30% de las microempresas del país están lideradas por mujeres; sin embargo, éstas enfrentan mayores trabas a la hora de solicitar un crédito.
 A partir de información de  Instituto Nacional de las Mujeres sabemos que en México están registradas sólo 290 mil 878 empresarias de las que el 55% participa en microempresas; 39% en pequeñas empresas; 6% en medianas empresas y solamente 1% en grandes firmas. Contra un millón 617 mil 159 empresarios.
 El propio instituto tiene un sondeo de opinión que revela que las principales trabas para las mujeres al momento de incorporarse a ser dueñas de un negocio formal son: el machismo, la conciliación de roles, la desconfianza, ausencia de redes, la falta de financiamiento y la burocracia.
 Si bien, en el sector privado y en el gubernamental, están disponibles  canales de financiamiento microempresarial, a la persona que lo solicita le piden garantías, avales, propiedades, y muchas veces la mujer no es dueña de nada, generalmente el marido pone la casa a su nombre o bien el pedazo de tierra a los hijos y ello es una traba para que la mujer pueda ser sujeto de microfinanciamiento; aunque todas las estadísticas nacionales y mundiales la ubiquen  como la más seria, responsable y cumplidora para el pago de los adeudos en relación con  el varón.
 Principalmente, las dependencias oficiales encargadas de conceder créditos para la formación de empresas deben estudiar  el grado de impacto de favorecer que cada día más mujeres puedan incorporarse a ser dueña de una microempresa sobre todo en áreas rurales y de asentamientos urbanos donde los focos migratorios están dejando asentamientos de mujeres, niños y ancianos; es un grupo al que debe ayudársele a la rápida incorporación de una forma de vida digna y sostenible en el futuro.
 Apoyos para formar microempresas pueden encontrarse en las Delegaciones del Distrito Federal en el área de Economía. A nivel Federal en la Secretaría de Economía y en Nacional Financiera con el programa microfinancieras.

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