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Música - February 14, 2007

Festival Calentano Ajuchitlán 2007; encuentro de músicos, pintores y artistas de la Tierra Caliente

Los Hermanos Tavira tocaron varios temas,
 tales como “De mi rancho a Ajuchitlán”,
 “La tortolita”, “Tradición” y “El maracumbé”
 Foto: Gregorio Martínez M./Azteca 21

Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21

Ajuchitlán del Progreso, Guerrero. 4 de febrero de 2007. Alrededor de las 18 horas de ayer, el Parque Infantil “Lázaro Cárdenas”, de esta localidad, estaba listo para el inicio del Festival Calentano Ajuchitlán 2007, en el que se iba a realizar un homenaje a los músicos calentanos y la presentación del disco “Hermanos Tavira. 150 años de tradición. Música de la Tierra Caliente”.

En la explanada se habían colocado 500 sillas para los asistentes y, al frente, una mesa con sillas para los invitados especiales. El escenario lucía magnífico con su decoración típicamente calentana, aderezada con guitarras, pinturas de artistas locales, cazuelas, pastura, nopales … El sol también comenzaba a declinar.

Las personas que llegaron puntuales –a las seis de la tarde se había anunciado el inicio del Festival– tuvieron que aguantar los últimos rayos del sol, pero a cambio alcanzaron buenos lugares. Poco a poco se fueron afinando los últimos detalles: la instalación del equipo de sonido, la consola de la estación de radio “Soy Guerrero 820”, que transmitiría en vivo parte del evento, los lugares asignados a los invitados especiales…

Así, cerca de las 19 horas comenzó oficialmente el Festival, con la presentación del conductor, Adrián Negrete, quien, con entusiasmo y expresiones verbales que parecen sacadas de Macondo, dio la bienvenida al público y a los participantes: “Muy buenas tardes, amable sociedad que nos acompaña, hoy es un día excepcional en la  historia de las artes, un día que se inscribirá con letras de oro en el corazón de cada uno de los presentes y de todos los que aman la tradición y la historia artística de los grandes valores de nuestra Tierra Caliente… Porque sin duda en cada uno de ustedes está el deseo de seguir haciendo música y arte para construir un presente y un futuro maravillosos que hablen del talento artístico calentano, que se expresa a través de la música, de la pintura y de la danza, de las bellas artes, en esta hermosa tarde en que celebramos 150 años de tradición, en que rendimos un justo homenaje a nuestros músicos y al disco de los Hermanos Tavira, que han conquistado corazones, que han conquistado simpatías y están presentes en este magno encuentro de músicos, pintores y artistas de la Tierra Caliente, para ellos nuestro fuerte aplauso… Para  iniciar este magno evento, viene con nosotros la Casa de Cultura ‘El Tecolote’, de Arcelia, Guerrero, bienvenidos…”.

Josafat Nava y Los Nietos de don Juan suben al escenario. Mientras terminan de dejar al punto los micrófonos, Nava, a quien le gusta entretener a la gente con versos, recita uno “de don Juan Bartolo Tavira, oriundo de Corral Falso, municipio de Ajuchitlán, que en santa gloria esté y en paz descanse…:

A mis palomas les dije
Que ya no las mato yo
Pues una cosa me aflige
Que aunque yo quiera ya no
Pues se me descompuso el rifle
Y el parque se me acabó

“Otro más de él, a mí me gustan mucho los poemas de don Juan Bartolo, por su filosofía, sin duda uno de los poetas más importantes de México, porque en su verso causa (sic) filosofía, dice uno de ellos:
 
Este mundo es una rueda
Que camina por escala
El rico viste de seda
El pobre de manta rala
El consuelo que me queda
Es que la muerte nos iguala

“Uno más:

Una calandria amarilla
Le dijo al pájaro cardenal
Si te engaña tu amorcito
No vayas a recelar
Al cabo que el asuntito
Lavándolo queda igual”.

Y luego dice otro verso de un renombrado escritor calentano, Celedonio Serrano Martínez, también autor de “El coyote. Corrido de la Revolución”. Josafat voltea ver si ya están los micrófonos. Sigue entreteniendo al público: “También fuimos dos veces a clases con don Ángel [Tavira] a Iguala… El grupo se llama Los Nietos de don Juan, y este abril cumple tres años de formado. Le decíamos a don Juan [Reynoso], que en paz descanse  y en santa gloria esté, ‘Le queremos poner Los nietos de don Juan’, y él decía ‘Ándale pues, que sea’. Don Juan tocaba lo que él llamaba ‘rúbrica’ y con ésta van a comenzar… Seguirán con ‘Inocente Galindo’, pasodoble que compuso don Juan… También vinieron algunas veces a clases con ‘El Palillo’, así que ya éstos son nietos de todos, para que no me echen la culpa de nada…”.

Los Nietos de don Juan tocaron otro son de su abuelo simbólico, lo que dio pie al grandilocuente Adrián para una meritoria petición: “Cómo no recordar a un gran personaje que le da vida a la música regional, me refiero al ilustre intérprete y creador de muchas de las melodías que caracterizan a nuestra Tierra Caliente, don Juan Reynoso  Portillo, quien descansa en paz y sin duda desde el cielo está disfrutando este homenaje a los músicos calentanos… Les pido que nos pongamos de pie y le tributemos un minuto de aplausos en honor y como un homenaje a tan ilustre paisano… Don Juan Reynoso Portillo, que en paz descanse, muchas gracias, a ti, el homenaje, a ti, gran maestro, que das fama a la música de la Tierra Caliente…”.

Después, Negrete presentó a las personalidades de la mesa de honor: Andrés Palacios Hernández, presidente municipal de Ajuchitlán del Progreso; Franco Rojo Iturralde, director del Hospital Regional de Coyuca de Catalán; doctor Alejandro Santana Ramírez, presidente de la Sociedad Médica de Tierra Caliente; Ángel Tavira, protagonista de la película “El violín” –“Bienvenido, gran maestro, é 9ste es el aplauso de la gente que te estima y te aprecia”, apunta Negrete–; Tereso Rodríguez, ex presidente municipal; Francisca Dinorah Hernández Walle, ex presidenta municipal y promotora cultural; Íñigo Álvarez Galán, cronista de Tlapehuala; Andrés Jaimes, pintor y director de la Casa de Cultura de Tlapehuala; José Luis Santamaría, productor audiovisual oriundo de Ajuchitlán; Luis Figueroa, promotor cultural, así como a los organizadores del Festival, señor Francisco Cambrón, y sus hijos, Miguel Ángel, Isaías y Galileo Cambrón Figueroa. También resalta la presencia de la estación “Soy Guerrero 820” y la del promotor cultural Isidro Ortiz Bernal, “Chilo” –“sobreviviente del Movimiento Estudiantil de 1968”–.

Posteriormente tocó el turno al Ballet Infantil Xóchitl Tonatiuh, del Grupo Cultural “Unión Ajuchitlán”, cuyos animosos integrantes bailaron dos temas del folclor calentano. Enseguida tocó el turno a Erick de Jesús –“uno de los dos becados por el CONACULTA del estado de Guerrero, el otro es Cuauhtémoc Tavira”–, a quien presentó “Chilo”, que expresó su satisfacción por ver cómo se fomenta en la niñez el amor a las tradiciones. Dijo que Guerrero ha dado grandes poetas, como Rubén Mora, y que le daba mucho gusto el surgimiento de otro en Chilpancingo, Erick de Jesús, “poeta cantautor, que compone letra y música, tanto de trova como de son de tarima”.

Y es cierto lo que señaló Ortiz Bernal, pues Erick interpretó cuatro canciones en las cuales mostró un talento auténtico y originales letras. Además, regaló un disco a un espectador que contestó la pregunta que hizo acerca de en qué pueblo había nacido Juan Reynoso. Luego se hizo entrega de reconocimientos a Erick de Jesús y a Josafat Nava, por parte de Luis Figueroa y de Andrés Palacios Hernández, respectivamente.

Después siguió el Conjunto Regional de Pedro Ignacio –hijo del músico Plutarco Ignacio– de El Cantón de Guerrero, Ajuchitlán. Pedro recordó a su padre en el marco de este festival dedicado “a los grandes músicos de tradición, como Plutarco Ignacio, que el 7 de este mes cumple dos años de fallecido, aquí estoy con el grupo que él formó, cumpliendo la gran tarea que me dejó: conservar esta tradición”. Este grupo interpretó un son, luego un bolero de Plutarco Ignacio, “Rosalba”, y dos gustos más, entre ellos “Mi Tierra Caliente”, con el que hace unos años ganaron el segundo lugar en el Concurso de Sones y Gustos que se realiza en Tlapehuala.

El médico Alejandro Santana Ramírez entregó el correspondiente reconocimiento al Conjunto Regional de Pedro Ignacio y su colega Franco Rojo al Ballet Xóchitl Tonatiuh, a través de su directora María de los Ángeles León Ayala, quien dijo unos versos a modo de agradecimiento:

Ajuchitlán,
Te quiero decir te quiero
Y no lo puedo negar
Y repito con esmero
Que viva Ajuchitlán.

Continuó el grupo “Alfonso Salgado”, de San Miguel Totolapan, perteneciente a la Universidad Autónoma de Guerrero, que tiene 17 discos en su haber y ha llevado e l folclor calentano a Holanda, Alemania, Cuba y otros países. Este Conjunto Regional, de Bardomiano Salgado y Bartolo Monterrubio, fue acompañado al violín por J. Natividad Leandro “El Palillo”, pues su violinista titular no pudo asistir por haber sido operado, así como por los bailadores José Salgado y María Inés Martínez Peñaloza.

Este excelente grupo tocó varios sones, uno de ellos “La gallina”, y un gusto compuesto en honor de los hermanos Cambrón Figueroa. Francisca Dinorah Hernández Walle fue la encargada de entregarles su reconocimiento.

Al concluir su actuación, Adrián Negrete hizo un panegírico de “El Palillo”, “músico talentoso que sigue ejecutando las notas de nuestro regionalismo”. Sí, J. Natividad Leandro es un verdadero artista de la tierra, tradicional. Incluso, uno de los asistentes me comentó: “De los grandes, ya sólo nos queda ‘El Palillo’”. Y sí, es grande al tocar la música calentana. Después Negrete anunció a los hermanos Tavira y a los bailadores de Ziriquicho, del municipio de Zirándaro, Guerrero. Asimismo, mencionó a los reporteros Cecilio Pineda, de “El Despertar del Sur”, y Gregorio Urieta, de “El Sur de Acapulco”, así como al gerente de “Soy Guerrero 820”, el profesor Magdaleno, que estaban cubriendo el evento.

De igual manera, destacó la presencia de don Ángel Tavira, protagonista de “El violín”, cinta de Francisco Vargas Quevedo premiada en Francia, España y Brasil, y expresó un sentir general: que se pueda exhibir pronto en las salas cinematográficas de nuestro país. A don Ángel, delgado y con bastón, el público también le tributó un nutrido aplauso de pie.

Los Hermanos Tavira tomaron posesión del escenario y Javier Tavira agradeció al pueblo de Ajuchitlán y a los hermanos Cambrón la invitación para presentar el disco en el marco de este homenaje a los músicos calentanos. Además, agradeció al maestro Ángel –quien tocó con ellos- su presencia y expresó su confianza en que esta edición del Festival será “una detonante para los siguientes festivales, y no sólo a nivel local, sino también a nivel nacional, y aquí vamos a estar siempre que nos lo soliciten”.

Los Hermanos Tavira tocaron varios temas, tales como “De mi rancho a Ajuchitlán”, “La  tortolita”, “Tradición” y “El maracumbé”. Respecto al penúltimo mencionado, Javier pidió a los asistentes que pusieran atención a la letra y a las imágenes que se proyectarían en una pequeña pantalla instalada a un lado del escenario. La letra es un homenaje a la música, a las raíces de los Tavira y a los músicos calentanos, mientras que las imágenes proyectadas eran de don Juan Reynoso, Isaías Salmerón, José Guadalupe, Juan Bartolo, Ángel y Félix Tavira, entre otros músicos calentanos.

Miguel Arizmendi –miembro de otra familia musical de la Costa guerrerense e hijo del músico Miguel Arizmendi Dorantes– cantó un tema con los Hermanos Tavira y manifestó sentirse muy contento de par ticipar en ese homenaje e integrarse a la música calentana. Añadió que conoció a don Juan Reynoso “desde hace más de 30 años y lo grabamos en nuestra grabadora de casetito, muchas gracias, de aquí para arriba, no hay que dejar que esto muera”.

Después sucedió un momento sumamente emotivo, pues don Tereso Rodríguez subió al escenario a entregar a don Ángel Tavira su reconocimiento. “Deseo, pero no puedo expresar lo que deseo, sin embargo, me permito felicitar calurosamente a los organizadores de este hermoso evento para estos talentos calentanos, de esta región calentana, de Ajuchitlán, me refiero a los profesionistas de apellido Cambrón Figueroa y a todos sus colaboradores, que de una u otra forma han participado con ellos, inclusive a los músicos participantes de Cantón de Guerrero, a los Salgado , los Tavira, etcétera, me permito felicitarlos, punto uno; punto número dos: agradezco a los organizadores que me hicieron el honor de invitarme, me dijeron que iban a entregar un reconocimiento a todos los participantes, ‘Queremos que tú entregues uno’, dije: ‘Déjenme a Ángel’, ¿por qué?, porque es un antiquísimo amigo, es una persona que me dispensa su amistad desde la década de 1940 y la seguimos cultivando, por eso me siento honrado que me hayan distinguido para hacer entrega de este reconocimiento… Amigo Ángel, en nombre de los organizadores y en el mío propio, te entrego un merecido reconocimiento a tu labor y a tu talento musical, que dios te dé fortaleza para que sigas dominando el violín y un efusivo aplauso… Me da mucho gusto entregarte este reconocimiento…”, dijo el señor, que seguramente linda los 90 años.

“Yo te agradezco por esa bonita amistad que tenemos desde hace muchos años, siempre que vengo a la Tierra Caliente, a Ajuchitlán, vengo a saludarte, y me siento feliz de estar aquí contigo ahorita, espero que sigamos cultivando esa amistad y que perdure para siempre…”, replicó don Ángel, de más de 80.

Don Tereso respondió: “Pues… estoy a un paso del panteón” y se fundió en un abrazo con su gran amigo, mientras el público les tributaba un caluroso aplauso. Ante la emotiva escena, incluso a Adrián Negrete le faltaron palabras y sólo atinó a decir: “¡Qué hermoso diálogo!”.

A continuación, el doctor Miguel Ángel Cambrón pasó a dar el reconocimiento a los Hermanos Tavira y dirigió unas palabras a los asistentes. “Muy buenas noches, querido público, antes que nada quiero agradecer su presencia y pedir que nos perdonen los contratiempos; en segundo lugar, quiero hacer un segundo reconocimiento a todos los participantes, por habernos acompañado y no permitir que mueran nuestras tradiciones y nuestras raíces musicales, que vivan nuestros músicos calentanos, arriba, muchas gracias…”.

Adrián Negrete saludó al escritor Antolín Orozco Luviano, de Tlalchapa, Guerrero, autor del libro “Palabras que germinan”, que se encontraba entre el público y le agradeció su presencia, así como a los pintores Mario Ruiz Santamaría, Juan Vázquez Espinosa, Leodegario Refugio, Soledad Villafuerte y Andrés Jaimes. Luego anunció al Ballet Folclórico Xóchitl Tonatiuh, que participaría con un cuadro costumbrista denominado “Tierra Caliente”.

Posteriormente invitó a pasar al escenario a Carmen y Manuel, reconocido dueto musical calentano, quienes tocaron un tema de Isaías Salmerón y un gusto de Manuel, “Mi linda Tierra Caliente”, en el que nombra a todos los municipios calentanos de Michoacán y Guerrero. Además, recitó un verso en honor de los organizadores que llevaba preparado:

Muy bien, Galileo amigo
Por esta organización
Para ti, las palmas pido
En una grande ovación
Y en pocas palabras digo
Viva la familia Cambrón

El doctor Isaías Cambrón entregó el reconocimiento a este dueto. Posteriormente, el Conjunto Regional de Ajuchitlán, de J. Natividad Leandro “El Palillo”, fue el encargado de seguir con la programación. Este grupo interpretó sentidamente un gusto dedicado a su municipio y otro a la familia Cambrón, verdaderos próceres, merecedores de todo loor y toda gloria por su esfuerzo, orgullo y pasión por la música de la Tierra Caliente. Vaya, lo que los gobiernos Federal y Estatal no valoran ni apoyan fehacientemente, esta familia calentana lo hace de manera superlativa.

Uno de los miembros de esta familia, el doctor Galileo subió a dar el reconocimiento a “El Palillo” y a su grupo. Este hombre joven, íntegro, entusiasta y rebosante de amor por su terruño dirigió unas palabras a la gente congregada en el lugar. “Buenas noches a todos, primero que nada quiero agradecer a los músicos que vinieron generosamente a este evento, que es para ustedes, aquí siempre serán recibidos con los brazos abiertos; luego al pueblo de Ajuchitlán por estar aquí, porque entendió que el único motivo para hacer este homenaje es que nuestra música no desaparezca, para mantener vivas nuestras raíces, nuestras tradiciones, no tiene ningún tinte político, sólo que no muera nuestra música, un aplauso para todos ellos”, expresó.

“Quiero entregar este reconocimiento a este maravilloso conjunto, que siempre nos ha representado dignamente, conservando la humildad y el orgullo de ser calentanos y de ser ajuchitlenses. Quiero entregar, en nombre de la familia Cambrón y de todo el pueblo, de toda la gente que colaboró, que puso su granito de arena, este reconocimiento humilde pero de todo corazón a don Nati, reciba esto de parte del pueblo de Ajuchitlán, de toda la Tierra Caliente. [Dirigiéndose al público.] Muchas gracias por su presencia, espero que no sea el último festival  que hagamos y que nos volvamos a reunir con este fin, que viva Ajuchitlán y que viva la Tierra Caliente, muchas gracias a todos”, agregó.

Ya se retiraba Galileo cuando “El Palillo” le recordó a sus alumnos. “Se ha logrado uno de los objetivos, aquí les presento a una nueva generación, los hermanos Arellano, estudiantes de preparatoria, gente humilde, que trabajan los días domingo, con los señores que venden verdura, y con lo que ganan le pagan a ‘El Palillo’ la gasolina, para que venga a darles clases tres veces por semana, les pido un aplauso para ellos… ‘El Palillo’ está orgulloso, porque después de sesenta años hubo alguien que se interesó por su música, él estaba triste, decía: ‘Yo me voy y me da tristeza porque esta música va a desaparecer’, ahora  está contento, dice: ‘Estoy seguro de que se va a quedar’, así, estos muchachos ya son orgullo de este pueblo”, puntualizó.

Además, el doctor Galileo Cambrón entregó un reconocimiento a dos ejecutantes de tamborita, nativos de Ajuchitlán, don Santiago Leandro, “que acompañó a don Juan Reynoso a tocar en Bellas Artes dos veces y vino desde la ciudad de México para estar en este evento”, y a don Nicolás Santos Flores, que se apoyaba en una muleta para caminar, “que también tuvo el privilegio de tocar con el maestro Juan Reynoso, ahora ya no puede tocar, pero esta noche está con nosotros… No se vayan, a continuación vienen Erick de Jesús y Otolotl con sones de tarima de Tuxtla”, adelantó.

De nueva cuenta el músico de Chilpancingo, Erick de Jesús, dio muestras de su versatilidad y talento al interpretar sones de tarima, incluso uno en lengua náhuatl. Por último y tras casi cuatro horas de música calentana, el pintor Andrés Jaimes recibió el reconocimiento de Zacarías Salmerón, quien por encontrarse enfermo no pudo asistir al evento.

Por su parte, Adrián Negrete se despidió muy a su manera, entusiasta y optimista: “Felicidades a todos los participantes, Juan Reynoso Portillo no ha muerto, vive en el corazón de cada uno de nosotros, felicidades y buenas noches”.

Ya cuando la gente se retiraba del lugar, la poeta ajuchitlense Verónica Leonides recitó un poema dedicado a “este vergel calentano”, como llamó Miguel Arizmendi a Ajuchitlán. Así, casi a las 23 horas y ante unas mil doscientas personas, según mis cálculos  y los de los organizadores, concluyó el Festival Calentano Ajuchitlán 2007 en homenaje de los músicos de la Tierra Caliente.

Sólo una cosa más. Familia Cambrón Figueroa: su esfuerzo es de enorme valor no sólo para la Tierra Caliente y para sus músicos, sino también para la auténtica cultura popular mexicana. De veras. Que se sepa.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

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