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Arte y Cultura - February 5, 2007

Revela su identidad la modelo que posó para la famosa estatua de la Diana Cazadora

La Primera Dama de entonces,
Soledad Orozco de Avila Camacho
y la Liga de la Decencia lograron
que se le pusiera un
taparrabo a la estatua
Foto: Internet

Ciudad de México.- 5 de Febrero del 2007.- La mexicana Helvia Martínez Verdayes mantuvo en secreto durante más de medio siglo haber sido la modelo que inspiró la famosa estatua "Diana Cazadora", de la capital de México, por temor a perder su trabajo, aunque reconoció en entrevista que aceptó la invitación del artista por vanidad.

"Aquella época era muy distinta y pensé que si se sabía la verdad perdería una posición muy importante. Siempre me decían en mi familia que era fea pero la verdad es que me animé y el pánico lo perdí por vanidad", aseguró Martínez Verdayes, que tiene actualmente 80 años.

La mujer reconoce que hizo que el sector ultraconservador de la sociedad mexicana se escandalizara con la escultura de la Diana Cazadora, localizada en una de las principales avenidas de la capital mexicana, el Paseo de la Reforma.

Hoy, sesenta y cinco años después, Martínez Verdayes aseguró que nunca se imaginó ser modelo pues desde temprana edad comenzó a estudiar y a los 14 años comenzó a trabajar en la empresa paraestatal Petroleos Mexicanos (Pemex).

Recuerda que en 1942, con apenas 16 años, el arquitecto Vicente Mendiola Quezada y el escultor Juan Olaguíbel, quienes realizaban algunas obras en las instalaciones de Pemex, la invitaron a posar para una obra que el entonces presidente de México, Manuel Avila Camacho (1940-1946) encargó.

"Me invitaron hasta a un helado para tratar de convencerme de que fuera la musa de una escultura que debería estar en una de las principales avenidas de Ciudad de México y que sería distinta a las que ya existían de personajes históricos", explicó.

Dijo que una vez que pudo corroborar que la propuesta era seria y podría eternizarse, actuó sin pensar: "un día tomé mi traje de baño y fui al taller del escultor".

"Primero cuando me dispuse a posar me dijeron que no servía de nada mi traje de baño pues no se podían apreciar los músculos de cada parte de mi cuerpo. Pude ver que la esposa e hijos del escultor estaban ahí mismo, lo que me dio confianza y poco a poco me quité todo hasta quedar completamente desnuda", relató.

No obstante, aseguró que para evitar un escándalo entre su familia y perder principalmente su empleo, que mantuvo durante 27 años, pidió que no se revelara su identidad.

Además "les pedí que la escultura no tuviera mi rostro a cambio de cobrar una remuneración económica".

Semanas después de presentar de manera oficial la escultura, la intuición de la Musa hizo que se salvara del escándalo pues la Primera Dama de entonces, Soledad Orozco de Avila Camacho y la Liga de la Decencia obligaron a que la versión original se modificara y se le pusiera un taparrabo soldado.

La estatua original de la Diana Cazadora se encuentra hoy en la ciudad de Ixmiquilpan, del estado central de Hidalgo, debido a que sufrió algunos daños.

El monumento que está actualmente en la avenida Reforma de la Ciudad de México fue una copia nueva realizada para evitar mayores desperfectos en la original.

En 1952 la musa volvió a posar para un monumento en homenaje a la expropiación petrolera que hoy día permanece en la llamada Fuente de Petróleos, en el Paseo de la Reforma.

Martínez Verdayes es ahora esposa de Jorge Díaz Serrano, ex director de Pemex, quien estuvo encarcelado cinco años por presuntos malos manejos de esa institución y luego quedó libre.

A sus más de ochenta años y representante de la belleza natural mexicana, hasta la fecha Martínez Verdayes cuida su aspecto físico porque, según ella, una mujer no debe perder su presencia, clase y belleza.

"A mí hasta la pequeña panza que tenía por naturaleza me la respetaron en la escultura y fue algo bello y natural. Ahora todas las jovencitas aunque son guapas, son como un molde pues todas se parecen y visten igual, y aún más grave, no se aceptan como tales y se han visto envueltas en enfermedades como la anorexia", consideró la musa.

Helvia dice ser una mujer muy feliz que ha tenido "todas las satisfacciones de la vida".

"Hay esculturas mías en mi patria, tengo un esposo con el que celebraré cincuenta años de casados y muchas otras cosas", concluyó

(Agencias)

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