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Por la Espiral - February 5, 2007

Las leyes del mercado

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Las leyes del mercado
-Entre dos bandos parecidos
-Neopopulistas y transnacionales

 

 Hay periodos en los que es más acucioso  el jaloneo por la disputa del poder, en América Latina de forma subliminal se escinden dos bandos contrarios en apariencia confrontados ideológicamente aunque en la praxis son contadas las diferencias visibles para franquear lo que quiere un lado y lo que propone el otro.
 Al contrario de  las marcadas delimitaciones entre el discurso político de la izquierda y la derecha en la década de los setenta, actualmente con la crisis de la primera a nivel regional y mundial, y la desfiguración de la segunda,  es muy difícil identificar las propuestas de un lado y del otro, salvo porque la derecha aprieta tuercas para la libertad de expresión, avanza menos en el respeto a los derechos humanos y ubica al individuo, en la capacidad de sus decisiones, en una posición católica etnocentrista (Pro vida, anti aborto, contrario a la píldora, etc).
 A parte de ello, la derecha está recogiendo las propuestas de antaño de la izquierda en cuanto a la pobreza, incluso excediéndose en la aplicación de un potaje populista de subsidios con mezclas de ayudas a  la oferta y los  subsidios a la demanda.
 En el caso de México, la asociación al  pasado siempre tiene una retórica  populista destacada de forma negativa por la corrupción, los  daños ocasionados por el paternalismo del Estado, las crisis constantes como causa de los excesos y malas administraciones. La derecha en el poder en el país aprovecha tales circunstancias para subrayar todo lo malo que fue el pasado, olvidando que desde 1986, administración tras administración, el PRI  asentado de forma oficial en el poder desde décadas atrás, se encargó de aplicar sendos programas de ajuste y cambio en la orientación del Estado para llegar a una situación macroeconómica  más manejable, tanto, que este goce de buena salud entusiasma para decantarse a favor del libre mercado, la iniciativa privada, en suma la globalización. Salvo que el optimismo podría caer en la medida en que los petroprecios bajen y las cotizaciones de los metales en los mercados internacionales dejen de brillar.
 Mientras el espejismo dura, la derecha se alza desafiante ante la presencia del neopopulismo, y se lanza directa contra su espectro en la región denunciando los peligros para la población.
 El ataque es contra los neopopulistas o neoizquierdistas. Si bien son términos vagos,  desde hace dos décadas se les viene analizando  en América Latina como descendientes del populismo de los sesenta y los setenta en la región.  Salvo que actualmente sus delimitaciones ideológicas son muy escasas, y al igual que la derecha o la neoderecha o nueva derecha (el mejor gobierno es el que gobierna menos)  como también se le tilda, su rango de efectividad en la práctica de gobierno está muy encajonado por el libre mercado y  las fuerzas de las empresas transnacionales. Debemos asumir que la fuerza impulsora proviene de  una oligarquía financiera y capitalista nacional y transnacional, dispuesta a pactar más no a concederlo todo.
A COLACIÓN
 ¿Será que a esta oligarquía transnacional, más poderosa que muchos países por su  generación de riqueza, le espanta el neopopulismo en América Latina? ¿Qué tan desafiante y atemorizante es Hugo Chávez, Evo Morales o Rafael Correa?  Son  personajes antipolíticos, embelesados en la figura, en reducir los canales de acceso al poder que provee el Estado como son los partidos políticos, que utilizan a las masas y disponen de los recursos que momentáneamente el gas, el petróleo, el cobre, el oro, el zinc, el hierro, la plata les proveen por su buena situación en el mercado internacional. De allí basan su oferta populista de acción, de dar y mejorar, aunque su grado de efectividad es muy cuestionable dado que sus promesas sociales difícilmente resultan cumplidas.
 El panorama en América del Sur es el de una regresión en términos democráticos con Asambleas Constituyentes para dotar de facultades meta constitucionales y de excesiva concentración de poder a la figura presidencial.
 En términos de la relación de juegos de poder, Venezuela es el principal  proveedor de crudo de Estados Unidos, y los acuerdos de inversión y cooperación siguen vigentes.
 En Bolivia, si bien sucedieron desinversiones en los últimos 18 meses, el  presidente Evo Morales está llevando a cabo una “nacionalización” de las empresas de la energía en las que prácticamente el interés fundamental, más allá de la expropiación, es asegurar que el inversionista extranjero pagará tasas altísimas al Estado por su actividad.
 La verdad sea dicho de paso,  el personaje neopopulista o antipolítico requiere de las empresas transnacionales para su temporalidad en el poder, porque se podrá nacionalizar la empresa, pero el dinero y la tecnología la poseen los extranjeros, entonces si baja la producción, hay menos dinero para ser usado para los fines de la figura en el poder político.  Unos y otros se necesitan.
Un informe de Latham&Watkins destaca que: “Los inversores atraídos por la idea de sacar provecho a la atractiva rentabilidad de América Latina deben tener en cuenta los significativos riesgos políticos que entraña la región, dar los pasos necesarios para prevenir esos riesgos y responder con firmeza cuando los gobiernos expropien sus inversiones”.
 Entonces lo más recomendable es sentarse a escuchar y negociar,  o bien contratar un seguro de riesgos políticos. Difícilmente Europa se dará media vuelta y dejará de invertir en América Latina, y los europeos prefieren sentarse a negociar que tener como reducto de sus capitales a África donde las condiciones de corrupción e inseguridad en los negocios son muy severas. Lo mismo Estados Unidos, muchos de los movimientos neopopulistas de la región suceden con la atenta mirada de Washington, que entre desafío y desafío del presidente Chávez, se surte de petróleo venezolano.
GALIMATÍAS
 En 2006, de forma preliminar, ingresaron a la región de América Latina y el Caribe cerca de 99 mil millones de dólares de inversión extranjera directa, un flujo 4.5% mayor al que ingresó en 2005.
 Los dos países más dinámicos y atractivos para la inversión extranjera directa siguen siendo México y Brasil, con 18 mil 900 millones de dólares y 16 mil millones de dólares, respectivamente. En 2005 la inversión en la región sumó 75 mil millones de dólares.
Las expectativas para 2007 siguen siendo buenas con ciertas restricciones: el inversor será selectivo, entre gobiernos con los que básicamente entiendan del respeto de los contratos mercantiles, la solidez de un marco jurídico y el pleno funcionamiento de un Estado de Derecho.

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