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Por la Espiral - February 1, 2007

México joven sin planes de vivienda

POR LA ESPIRAL
   Claudia Luna Palencia

-México joven sin planes de vivienda
-Pagar un crédito a edad temprana
-Patrimonio primero, mejor futuro

 En  México, en los últimos años, ha mejorado notablemente el funcionamiento de la política de vivienda del sector público, con la modernización administrativa y operativa de las dependencias encargadas de la gestión con los trabajadores, el surgimiento de órganos de apoyo, la agilización de trámites, el combate a la corrupción interna contra falsos gestores y el añadir a los productos hipotecarios una serie de plus prueba de adecuación a las nuevas realidades del mercado.
 Hasta aquí vamos muy bien, junto con el  hecho de que dos personas pueden juntar sus ingresos para solicitar un crédito Infonavit, o bien ahorrar colateralmente en el Bansefi con la meta de incrementar los puntos para lograr una mejor cotización o incluso obtener buena  parte de los ingresos de  propinas y no por ello sufrir limitación alguna ante los organismos públicos de vivienda.
 Es cierto se han dado pasos importantes reconociendo a segmentos tradicionalmente excluidos de la política de vivienda y si son listos los programadores analíticos y diseñadores de los productos hipotecarios pronto habrá viviendas de interés social del Infonavit, Fovi, Fovissste, Fonhapo-Fonaevi o Fonacot, pagadas por emigrantes desde los Estados Unidos para sus familias en México.
 Igual deberían poner atención a la elaboración de  programas de vivienda focalizados para un segmento que en la actualidad no la lleva del todo fácil por la complejidad del mercado laboral, no obstante representar al 34% de la población en el país:  me refiero a los jóvenes.
 De acuerdo con el II Conteo de Población y Vivienda realizado por el INEGI, en 2005 había en México 103 millones 263 mil 388 habitantes, de los que 50 millones 249 mil 955 son hombres y 53 millones 013 mil 433 son mujeres.
 Al hacer la suma por edades y sexos encontramos que 35 millones 110 mil 959 habitantes son jóvenes ubicados a partir de un radio desde los 15 hasta los 34 años de edad, y si añadimos al rango de los 35 a los 39 años sube hasta 42 millones 223 mil 485 habitantes.
 Si partimos de que un joven arriba de los 34 años debería alcanzar cierta estabilidad económica, incluso estar casado y probablemente con hijos, supondríamos que, o paga un alquilar o paga un crédito hipotecario, sea con la banca comercial o a través de cualquier organismo de vivienda oficial.
 Tendríamos entonces que en promedio ese joven de 34 años pagando un esquema de vivienda diferido a 20 o 25 años de plazo llegaría a los 54 años de edad, o incluso hasta los 59 años, como limite para el pago de la hipoteca (estoy dando por descontado un adeudo sin amortizaciones adelantadas), por ende, la mayor parte de la edad productiva  es destinada a asegurarse un patrimonio y es este un periodo muy complicado porque al pago de la hipoteca se le añaden las necesidades de hijos que crecen y requieren muchas veces de una universidad privada, además de surgir el riesgo de pasar los 45 años y ser de las primeras víctimas del desempleo en la empresa cuando suceden los recortes.
 Me parece que este panorama somero en el resumen es una realidad muy conocida y padecida en México,  ante lo que siempre considero apto recomendar a los jóvenes menores de 34 años, insertados en el mercado laboral formal y agraciados con las prestaciones de la ley, que modifiquen conductas anticipándose a este tipo de patrones de conducta.
 Es decir, si hoy en día un joven de 25 años tiene más de un año cotizando en el Infonavit, más de 116 puntos y en la página web del Infonavit en la parte de la precalificación corrobora el señalamiento de sujeto de crédito y el monto probable, lo que debe hacer es no pensarlo dos veces y solicitar un crédito.
 Lo que se trata es de modificar esquemas de comportamiento arraigados a una escasa cultura financiera y de baja noción de administración de la economía personal y familiar.
 Otra lógica distinta es la de aprovechar primeramente un trabajo formal, combinado con la edad, no importa que momentáneamente no existan planes de casarse, que todavía vivan en la casa paterna, ni que el crédito otorgado sea para pagar una casa en un lugar no tan cercano o inclusive en otra entidad. En caso de no habitarla pueden alquilarla.
 La opción de obtener un crédito hipotecario con un organismo gubernamental descontado vía nómina es una maravilla que ningún trabajador debería desperdiciar. El asunto es que entre más edad tenga el trabajador más disminuyen sus puntos; el meollo es  perder el trabajo y dejar de cotizar más de 5 años; el drama es perder el trabajo y no regresar más al  mercado formal porque no hay forma de usar los puntos acumulados siendo desempleado.
 Siempre se dice que el primer patrimonio obtenido sirve de estímulo para después escalar un poquito más, comenzar a pagar una vivienda con 25 años de edad implica arribar una década después con la mitad de la hipoteca cubierta; y cuando los hijos cumplan sus primeros diez años de vida, para ese entonces, estar liberados del pago de la vivienda, y  poder planear otro de los horizontes fundamentales, que es la educación universitaria de los hijos. La diferencia entre una persona pagando una hipoteca a los veintitantos años de edad y la de otra comenzando cercana a los cuarenta años es que la primera contará a futuro con un mayor margen de holgura para atender otras necesidades prioritarias también de su familia; en cambio,  la segunda llegará a los sesenta años de edad con tantas presiones.
A COLACIÓN
 En 2007, el Infonavit tiene previsto ejercer entre 500 y 540 mil créditos a nivel nacional, lo que representará un incremento superior al 15% de la meta comprometida para el año pasado.
Del total de préstamos a otorgarse, alrededor del 60% serán canalizados a derechohabientes con menos de  4 salarios mínimos.
Adicionalmente este año inicia una novedad en los créditos: cada una de las hipotecas Infonavit tendrán una póliza de seguro para protección de pagos en caso de que el deudor pierda la relación laboral de manera involuntaria.  Este seguro cubrirá el pago de hasta seis mensualidades del crédito durante los primeros cinco años en forma consecutiva o en varios sucesos y opera después de 30 días de que el deudor perdió el empleo.
El año recién arranca abriendo un abanico de oportunidades. Los  jóvenes que lo iniciaron con trabajo formal son muy afortunados, no desaprovechen sus prestaciones es el mejor consejo que les puedo dar.
Si necesitan información del Infonavit pueden consultar: Infonatel  9171-5050 en la ciudad de México; o el número gratuito 01800-008-3900 llamando desde cualquier parte del país.

 

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