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Buenas Noticias - February 1, 2007

Descubren cementerio indígena en Costa Rica de 2 mil años de antigüedad

Algo que sorprendió a los arqueólogos
 es que las sepulturas estaban tapadas
con enormes piedras con el fin
de evitar saqueos
 Foto: Internet

San José, Costa Rica.- 1º de Febrero del 2007.-  El descubrimiento de un cementerio indígena de unos 2 mil años de antigüedad en Costa Rica ha revelado la presencia de expertos en arte y ciencias en la población de la época, así como la existencia de comercio con otros pueblos de Mesoamérica.

El arqueólogo del Museo Nacional Juan Vicente Guerrero explicó que el cementerio se ubica en un cerro de Bahía Culebra, en la provincia de Guanacaste (Pacífico norte) y con vista al Océano Pacífico, cuyas aguas eran adoradas por los indígenas.

En el lugar se encontraron 77 sepulturas y 140 objetos completos de madera, piedra, cerámica de barro y jade, pero fueron pocos los restos humanos que se hallaron debido a las condiciones ácidas de la tierra.

“Uno de los hallazgos más sobresalientes es el de cuatro piezas de arte 'Usulután' (característico de aborígenes salvadoreños) que creemos llegaron a Costa Rica a través del intercambio comercial entre los pueblos”, comentó el arqueólogo.

Estas pequeñas piezas salvadoreñas son dos figuras humanas, una de un perezoso y otra de un jaguar con una cabeza humana en su hocico.

El camposanto, uno de los más antiguos hallados en el país, fue descubierto a inicios del año pasado, pero ha sido ahora cuando el Museo Nacional ha dado a conocer detalles del hallazgo tras terminar de extraer piezas y procesar datos.

Aunque han sido pocos huesos humanos los que se han encontrado en el lugar (todos dentaduras) , éstos han servido para determinar que al menos 11 de las personas que fueron enterradas allí tenían edades que oscilaban entre los 16 y los 24 años cuando murieron.

Además, se estableció que había un niño de entre tres y nueve años, y otro de entre 24 meses y tres años.

El arqueólogo relató que las fosas eran profundas y muy angostas, por lo que se cree que el chamán del pueblo tenía amplios conocimientos para enterrar cuerpos en forma de "paquete".

Este "paquete" tenía un ancho similar al del fémur del fallecido y antes de ser sepultado se le sometía a un proceso para eliminar las partes blandas y dejar sólo los huesos.

Pero el chamán no era el único experto dentro de la población. El sitio donde se levantó el cementerio tuvo, en opinión de los expertos, que ser elegido por un especialista en geología, ya que Bahía Culebra es una zona con muchas rocas donde es difícil encontrar una ubicación idónea.

Al "geólogo" indígena se unen los artistas, quienes elaboraron piezas en piedra, huesos, conchas, madera y jade, hecho que no representaría mayor trascendencia si no fuera por las herramientas que utilizaban para su trabajo.

Guerrero explicó que se encontraron objetos con filo hechos de cuarzo similares a taladros y perforadores, así como otros utensilios para cortar y grabar, que se desconocía que eran utilizados en ese tiempo.

Otro descubrimiento que sorprendió a los arqueólogos es que las sepulturas estaban tapadas con enormes piedras con el fin de evitar saqueos.

El cementerio lo descubrió a comienzos del 2006 una empresa privada que prevé construir un complejo turístico.

La empresa contrató a un arqueólogo estadounidense para que iniciara la excavación, y posteriormente el Museo Nacional se encargó de recuperar las piezas y los restos humanos.

El sitio arqueológico se localiza en un cerro con una hermosa vista de 180 grados al océano Pacífico debido, según los expertos, a que los indígenas estaban estrechamente ligados con actividades relacionadas con el agua.

Se cree que para esa época eran pescadores y extraían sal del mar, sin dejar de lado la agricultura, actividad que algunos ya comenzaban a abandonar para convertirse en artesanos.

La población indígena a la que pertenece el cementerio es posible que fuera parte de los "Chibchas" , un grupo que habitó Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Colombia.

Las piezas del cementerio, que ya fueron recuperadas en su totalidad, pasarán a formar parte del Patrimonio Nacional y dentro de unas semanas podrían ser exhibidas al público.

(Agencias)

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