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Buenas Noticias - January 19, 2007

El huapanguero hidalguense Servando Rubio recibe homenaje en Tlalpan

Ambientazo con sabor a huasteca en el homenaje
 a Don Servando
Foto: Gregorio Martínez M./Azteca 21

Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21

Ciudad de México. 20 de enero de 2007. El pasado domingo 14 se llevó a cabo el “Homenaje a don Servando Rubio”, organizado por el programa radiofónico “¡Que suene el son!” y la Academia de Música “Euterpe”, en las instalaciones de esta última, localizadas en la calle Hidalgo 14, en el Centro de Tlalpan.

Ante aproximadamente cien asistentes, quienes pagaron 50 pesos por concepto de entrada, con el propósito de reunir fondos para don Servando, los tríos Relámpago Hidalguense, Los Brujos de Huejutla y Amanecer Huasteco, de don Servando, se alternaron para tocar sones huastecos tradicionales.

Alrededor de las 18 horas, durante un intermedio en una de las intervenciones de Los Brujos de Huejutla, se efectuó el acto de homenajear al huapanguero hidalguense. “Queremos que don Servando se sienta contento, alegre, como todos nosotros, por recibir este pequeño reconocimiento y el monto recaudado, luego de separar lo de algunos gastos, como la difusión”, afirmó Anatolio Vázquez, conductor de “¡Que suene el son!” y del evento de esta tarde.

Además, dijo que después se realizarán más huapangueadas en ese mismo lugar y el costo de la entrada será de 40 pesos. Por su parte, Maribel Estrada, de Euterpe, anunció que estaba listo el donativo y lo entregó delante del auditorio a don Servando: 4, 400 pesos.

La señora Antonia Vera Baltazar, de Tepetzintla, Veracruz, mujer difusora e impulsora de nuestras tradiciones, fue la encargada de entregarle el diploma correspondiente al homenajeado. “Muy buenas tardes, es un honor para mí entregar este reconocimiento a un gran señor, don Servando Rubio, que, igual que nosotros, con su canto ha luchado por conservar y transmitir todo lo que sabe”, señaló.

Además, comentó que le daba gusto ver cómo se regaba el patio –pues, a pesar de que estaba cubierto de cemento, se levantaba mucho polvo–, “porque me hace recordar las fiestas del rancho, porque ahí los bailadores levantan polvo. Quiero aprovechar para mostrarles la vestimenta que se usa en la huasteca, veracruzana porque hay ocasiones en que otras personas que son de otros estados o de aquí mismo del Distrito Federal no la conocen bien, y usan una creyendo que es huasteca. Voy a dar una vuelta para que la aprecien bien”, expresó mostrando su blusa bordada con flores y su vistosa falda azul con una especie de mandil en tono marrón.

El festejó siguió. Con frecuencia, el grito de “Alto la música” se escuchaba para dar paso a la participación de decimistas, quienes dedicaron algunos versos a don Servando y regalaron otros a los presentes. Así, Roberto Amador Mora, Ulises Trejo Amador y Julián Tello dejaron escuchar su voz.

Van algunos botones de muestra, como los siguientes de Roberto Amador Mora, ingeniero químico industrial oriundo de Tuxtilla, Veracruz:

Servando Rubio aquí está
Celebrando sesenta años
Aquí escala más peldaños
Y veo que muy bien le va.
Aunque ya es hombre de edad
Y es un hombre de alto rango
Su risa dulce de un mango
Lo adorna con altivez.
No le teme a la vejez
Pues a él le encanta el fandango.

La edad se me vino encima
Sin haberme dado cuenta
Y aunque paso los cincuenta
Ningún pesar me lastima.
Mi vida en total estima
Siempre buscó lo mejor
En mi pecho no hay dolor
Por tener canas de viejo
El vino cuando es añejo
Es cuando agarra sabor.
 
No pienses que estoy vencido
Por cumplir cincuenta años
He subido mil peldaños
Y cual roble estoy erguido.
Por el tiempo ya vivido
Las cosas salen mejor
Ya no hago tanto el amor
Sin embargo soy más fino.
Yo soy como el viejo vino
Voy mejorando en sabor.

El corazón no envejece
Es el cuero el que se arruga
Aún con paso de tortuga
El ser humano envanece.
Si el tiempo lo desmerece
Disimula con malicia
Con afeites y pericia
Se siente en la pubertad.
El hombre tiene la edad
De la mujer que acaricia.

Que después de la partida
Quede brillando una estrella
Para poder dejar huella
En la senda de la vida.
Debes dejar encendida
La luz de tu amanecer
Para poder trascender
Debes un libro escribir
Un árbol hacer vivir
Y entregarle a un hijo el ser.
 
Pero no todo es sembrar
Escribir o hacer un hijo
La calidad alguien dijo
Debe siempre de imperar.
Quiso un hombre perdurar
Y no le salió bien nada
Hizo en su vida ajetreada
Un libro muy aburrido
Un árbol seco y torcido
Y un hijo de la chingada.

Al señor Servando Rubio
Mando un saludo especial
Le brindo mi decimal
En cascada de diluvio.
Y en el cauce del Danubio
Sus olas le habrán dejado
En su sombrero un recado
Le mando de corazón
Va mi felicitación
Por ser hoy el festejado.

En Euterpe estuve hoy
En un huapango florido
Servando fue el consentido
Con su saludo me voy.
Mil gracias aquí les doy
Y en mis recuerdos lo anoto
Mi corazón quedó roto
Por los aplausos que dieron
Y a todos los que vinieron
Espero verlos muy pronto.

Los versos siguientes son del bailador y decimista queretano Julián Tello (algunos no los capté, por esa razón pongo en su lugar puntos suspensivos):
En esta tarde señores,
Con todo mi corazón
Les entrego mi versión
Como buenos bailadores
Porque somos conocedores
[…]Hijos somos del maíz
Al expresar este canto
… somos manto
Y tristeza mi país…

A don Servando le expreso
Mi muy humilde decimal
Darle un saludo cordial
Es décima embeleso
En este baile yo soy preso
Y mi palabra se ufana
Es la palabra, es gama
Que es un grande elegir
Muchas gracias por venir
Y a todos…

Ulises Trejo Amador también prodigó su sonora voz en versos:

Voy a escuchar a la historia
De cuando Servando aprendía
Qué tiempo era aquel día
Ahora mírenlo en la gloria
Si no falla mi memoria
Y mi verso aquí se enclava
Hoy la gente ya lo alaba
Y así lo repito yo
A los siete años aprendió
Y a los nueve ya tocaba

También quiero improvisar
Porque ellos también lo hicieron
Como ustedes ya lo vieron
A ver si logro alcanzar las glorias
Que me he de hallar
antes de que llegue el diluvio
O que me atrape el vitrubio
Pero mi voz no suena a hueco
Viva Amanecer Huasteco
del señor Servando Rubio

Cincuenta años cumplidos
De que Don Servando cultiva
Esta música tan viva
Hasta el pecho agradecido
Ha sido también sufrido
Música que lleva al gozo
Conduce a muy buen retozo
Que lleva hacia mucha calma
Buen alivio para el alma
Es don Servando buen mozo

Al verso de la jarana
Mi espíritu de juglar
Quiere esta tarde gritar
Que viva la raza humana
Ya lo dije en la mañana
Lo digo en este segundo
Que viva el suelo fecundo
Y que viva la raíz
Los huastecos del país
Y pueblos de todo el mundo

Después de Los Brujos de Huejutla subieron al escenario don Servando Rubio, don Toño Hernández y don Olegario Hernández, quienes interpretaron “La huasteca potosina”, “El caimán”, “El caballito”, “La petenera” –dedicado este son a Anatolio–, entre otros temas. Tocaron con un estilo añejo, sabroso, en el que destacaba el violín melodioso de don Toño y la voz aguda y afalseteada de don Servando.

Asimismo, Anatolio hizo mención de don Diego Figueroa y su señora esposa, María del Carmen Rodarte, compositores de Tampico, quienes acudieron desde el puerto tamaulipeco para estar presentes en este homenaje. Después, entregó reconocimientos a don Toño Hernández, de Xilitla, San Luis Potosí –“virtuoso para tocar el son de costumbre”, acotó Anatolio–, y a don Olegario.

Este último expresó unas palabras: “Gracias a todos ustedes por este papel, que vale más que la tortilla. Oír sus palabras me alienta, me emociona y me entristece, pero me enorgullece saber que detrás de nosotros hay personas que se interesan por nuestra música, y todos los huastecos, que andamos de puerta en puerta buscando el sustento para llevar a nuestras casas, debemos agradecerles el esfuerzo para realizar este evento, pues el día de hoy dejaron los quehaceres de sus casas por venir a complacernos a nosotros; muchas gracias”.

Don Antonio no quiso quedarse atrás y comentó: “Muchas gracias a don Servando, que nos ha llevado a varias partes de la República, y a ustedes, por su presencia. Espero que nunca nos olvidemos de esta tradición de la música huasteca, sigamos adelante, porque estas tradiciones nos las dieron nuestros antepasados”. Don Servando, parco, habló con su música y agradeció quitándose el sombrero, quedando de concedernos pronto una entrevista.

La huapangueada siguió su curso con Relámpago Hidalguense, a quien acompañó Katia, joven violinista tepetzintleca integrante del trío femenil Son de Corazón, quien tocó con ellos “El Querreque” y “El perdiguero”, además de que se animó a improvisar unos versos para don Servando:

El huapango es grande y…
Y ahorita yo aquí lo veo
Aunque por menos disturbio
Decirles mis versos quiero
Que viva Servando Rubio
Porque es un gran huapanguero

Relámpago Hidalguense continuó con “Corre, caballo”, “El gallo” y el son tradicional “Xochipitzahuac”. Varias parejas lo bailaron formando una fila. Al concluir la pieza, Antonia Vera explicó que en las comunidades de la huasteca veracruzana, “sólo la bailan las señoritas, y se baila cuando es petición de novia o en el 12 de diciembre en honor a la Virgen de Guadalupe, por ese motivo se debe bailar con mucho respeto. Yo no había visto que la bailaran hombres… Bueno, entonces deben quitarse el sombrero y colocarlo en el pecho y la mirada hacia abajo, y las muchachas con las dos manos en el pecho. De hecho no se baila, como dije, sólo en un pedimento de novia o en un funeral, en honor de la Virgen, en un bautizo o en una boda, y siempre debe hacerse con mucho respeto”, subrayó.

Después se hizo entrega de su reconocimiento a Relámpago Hidalguense, quienes, se anunció, estarán el 17 de febrero en Euterpe. Asimismo, se mencionó que estaba entre el público Rómulo Alvarado, músico que forma parte de Fortunato y sus Cometas, de Jalpan de Serra, Querétaro, liderados por el violinista Fortunato Ramírez, quien en 2005 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2005 en el área de las artes y tradiciones populares.

Cerraron la huapangueada-homenaje Los Brujos de Huejutla con “La leva vieja” y “El fandanguito”, por lo que recibieron su respectivo reconocimiento Germán y César Hernández Azuara y Rodolfo González Martínez. Cabe señalar que, en esta parte final, acompañó a Los Brujos Ramón Sánchez Aviña, excelente músico, en la flauta transversa, que le dio un toque especial a su participación.

Rodolfo González Martínez, jaranero y decimista, también le brindó unos versos al homenajeado:

Servando es hidalguense
Cantando no lo hace mal
Si la gente se convence
Que viva en la capital
Que es la huasteca chilanguense

Por último, pasadas las 20 horas, el señor José Cabrera informó que el domingo 18 de febrero se realizará una huapangueada en Tepojaco, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, con la participación de los tríos Reintegración Huasteca y Privilegio Hidalguense.

Cabrera comentó que no cuenta con apoyo y que está haciendo la difusión de la huapangueada de puerta en puerta para invitar a la gente que le gusta el huapango, con el fin de rescatar y difundir nuestra cultura mexicana. “Toco un poco el violín y soy de Atlapexco, Hidalgo, donde se baila ‘El caimán’ de rodillas. Para más informes de esta huapangueada, me pueden llamar al 58 19 13 69, a partir de las 20 horas”, concluyó.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

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