Home Música “Mafalda se fue”, un disco propositivo de Alejandro Arzumanian
Música - January 9, 2007

“Mafalda se fue”, un disco propositivo de Alejandro Arzumanian

Una obra musical que no necesita
clasificaciones,
 simplemente hay que escucharla
Foto: Ediciones Pentagrama

Por Benjamín Solís
Reportero Azteca 21

Ciudad de México. 10 enero de 2007. Un afán del hombre es ponerle nombre a las cosas, no se diga la irresistible tentación de colgar etiquetas o clasificar, según nuestro bagaje cultural, a qué grupo pertenece cada cosa; pero nombramos todo como una condición vital de nuestra apreciación del mundo, incluso hasta para mencionar “lo innombrable” necesitamos la acción recurrente de las palabras.

Y esto viene a colación porque lo primero que uno piensa cuando escucha a Alejandro Arzumanian es ese afán por rebautizarlo, cuando su obra musical no necesita clasificaciones, simplemente hay que escucharla y por ello es fiel a la expresión de todo arte: las palabras nos son insuficientes y entendemos entonces que no es necesario comprender, sino apreciar, gozar, escuchar…

En su última entrega, “Mafalda se fue” (Ediciones Pentagrama, México, 2006) tenemos un repertorio que se fundamenta en la libre creación, la actuación natural. El autor no se preocupa por una corriente, un género o un ritmo en sí; lo que consigue es una rica manifestación musical, dirigida a partir de las notas percusionistas de su piano, que se nutre de un eclecticismo muy particular del artista con los sonidos musicales y la poesía. Alejandro Arzumanian, creador del concepto “piano performance”, hace una aproximación a una improvisación ordenada, he ahí lo contradictorio y complicado que resulta bautizar su trabajo.

En “Mafalda se fue” –arreglos musicales de Alejandro Arzumanian, Antonio Russek y F. Martínez del Campo–, producción discográfica grabada en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, el artista argentino avecindado en nuestro país recrea un material de muchas tendencias que conforma una unidad hecha a partir de sus pasiones: la poesía, el rock, la música clásica, el tango, la música popular de su patria, la literatura y el performance, entre otros sentires.

Es un disco que trataríamos inútilmente de clasificar, de encauzar en la larga lista de géneros y tendencias, en lugar de ello propongo su simple disfrute y hacerse partícipe de este “Piano performance” al que nos invita el artista. La música finalmente tiene el sentido que le queramos dar y, si usted es su amante, éste es un álbum que debe escuchar.

Comentarios a esta nota: benjamin.solis@azteca21.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *