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Música - January 2, 2007

Con la música en las venas y de corazón huasteco

Jesús Alberto Chávez Castillo es originario de
Ciudad Victoria, Tamaulipas
Foto: Gregorio Martínez M./Azteca 21

Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21

Colatlán, Veracruz. 2 de enero de 2007. En el marco del “V Encuentro de Huapango”, celebrado en esta localidad veracruzana a fines del mes pasado, conocí a un joven músico lleno de proyectos, ilusiones y deseos de crecer en todos los aspectos, quien traía bajo el brazo un disco compacto. Hablé con él acerca de su trayectoria artística, de Tres Corazones Huastecos –el trío del que forma parte– y de su disco, “Aprendiendo a huapanguear”, entre otros temas.

“Me llamo Jesús Alberto Chávez Castillo, tengo 19 años y soy de Ciudad Victoria, Tamaulipas. Realicé estudios durante tres años para ser técnico profesional en Máquinas de Combustión Interna, Diesel y Gasolina en el ITACE (Instituto Tamaulipeco de Capacitación para el Empleo), con bachillerato terminado para poder seguir una carrera. Por el momento no estoy estudiando, ya que soy parte del Conjunto Típico Tamaulipeco, donde toco el violín, y del Mariachi Tamaholipa, en el que toco la trompeta y cuya dirección es colectiva. Vine a Colatlán con el trío Renacer Huasteco a tocar la quinta huapanguera, pues su integrante original no pudo venir, y en Tres Corazones Huastecos toco el violín.

“Sí, estoy metido en la música por todos lados, ésta siempre me ha gustado, siempre me ha interesado. Me hice huasteco por adopción, producto de la impresión que me dejó ver al trío Los Huapangueritos de Ciudad Victoria, hace alrededor de siete años. De ahí nos nació la inquietud, a mi hermano Sergio y a mí, de tocar esta música, pues nos pareció muy bonita… Digamos que teníamos antecedentes musicales en la familia por parte de mi abuelo paterno, ya que fue huapanguero, de Aldama; por el lado materno tenemos tres tíos que son músicos versátiles. Sí, hay una vena musical en la familia.

“Cuando surgió la idea de tocar son huasteco, acudimos a la Casa de Cultura de Ciudad Victoria. Ahí entramos a un taller de Música Huasteca con el maestro Tomás Gómez Valdelamar. Ése fue nuestro inicio. Después de un año de estar en el taller nos llegó la invitación, por parte de Quetzal Huerta, para pertenecer a un mariachi juvenil. Entramos al Mariachi Rey, en el que duramos como dos años. Entonces, en un momento dado, uno de los integrantes se fue a Tampico a estudiar para perfeccionarse; así fue como yo tomé la trompeta. Después hubo nuevos integrantes, pero siempre hubo una persona que nos impulsó, el maestro Alfredo Banda, que nos apoyó en la adquisición de trajes e instrumentos del mariachi. Posteriormente éste se desintegró, sobre todo por cuestiones de trabajo, ya que algunos elementos se casaron, pero sí nos fue bien. Más tarde, el médico veterinario Martín Sánchez tuvo la inquietud de volver a formar otro mariachi, el cual es el Tamaholipa, vigente desde 2003 a la fecha.

“Al Conjunto Típico Tamaulipeco me integré en el mes de marzo de 2006, gracias a la invitación de la maestra Nila Sarno Berardi, ya que en el mes de febrero falleció uno de sus miembros, quien era violinista. Para mí es un privilegio y un honor pertenecer a este prestigioso grupo de mi estado.

“Paralelamente, he seguido tocando música huasteca en Ciudad Victoria, donde no ha habido muchos tríos huastecos, especialmente de músicos jóvenes, porque, por ejemplo, los de Despertar Huasteco, sobre todo por cuestiones de estudios, no tocan durante algún tiempo. Así, en el año 2000 nació entre mi hermano y yo la idea de formar el trío, él se llama Pedro Sergio Chávez Castillo, de 17 años, y en 2002 se concretó la idea al incorporarse Ricardo Larrazolo en la jarana, quien duró hasta 2003. Entonces nos vimos en la necesidad de buscar otro músico, Leonides Martínez Chávez, de 23 años. Pronto empezamos a tocar y nos presentamos en el IX Festival de la Huasteca, en González, Tamaulipas; en las Fiestas Patronales de Llera. Además, en 2004 hicimos una gira con la Orquesta Sinfónica Infantil de México (OSIM), en un ensamble que se hizo de ‘El mil amores’. Tocamos en Oaxtepec, Morelos, en el Palacio de Bellas Artes y en el Teatro Metropolitano de Tampico.

“En cuanto al disco, desde la formación del trío teníamos el propósito de grabar uno. Afortunadamente, en 2005, Jesús Manuel Martínez Mata, de Culturas Populares del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA), nos invitó a participar en la convocatoria para la grabación de un disco a partir de PACMyC (Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias). Para nuestra suerte, salimos beneficiados con recursos para la grabación. Buscamos un concepto musical diferente, por lo que nos propusimos incluir huapangos inéditos, esto se logró gracias a que la compositora Paty Chávez, madre de Leonides, nos proporcionó la letra de cinco huapangos y le pusimos la música a dos de ellos, original de los tres integrantes del trío; la música de los otros tres temas es de Fernando –perdón, no recuerdo en este momento el apellido–, integrante del Trío Típico Potosino, de Xilitla, San Luis Potosí.

“Los otros temas cuentan con versería inédita de Paty Chávez sobre sones tradicionales huastecos. El disco lo grabamos en marzo de 2006, en Jacala, Hidalgo, en los estudios de Los Genuinos, trío huasteco de esta población hidalguense. Para finales de abril ya lo teníamos listo y lo presentamos en las Fiestas Tradicionales de Tula, Tamaulipas, en el mes de mayo, así como en Llera, un mes después, durante una comida que organizó la Presidencia Municipal en honor del Día del Padre. Para nosotros es una gran satisfacción, porque en la convocatoria hubo otros tríos participantes con calidad y trayectoria, pero el jurado se decidió por nuestro proyecto. Además, porque en nuestra breve trayectoria ya pudimos grabar nuestro primer disco.

“Nuestra propuesta musical ha sido bien recibida por la gente, ya que se le ha dado difusión al disco en varias estaciones de radio de la Huasteca. Nos han comentado que otras radiodifusoras se lo han llevado al sureste del país, como en Tabasco, y al Valle de Texas, para incluirlo dentro de su programación. Hasta donde sé, los temas más solicitados en la Huasteca son ‘El locutor’ y ‘Mi compadre Pedro’.

“Estoy en Colatlán porque me invitaron los del trío Renacer Huasteco, ya que uno de sus integrantes, José Silverio Ávila Sánchez, se encuentra de vacaciones fuera del país, y me invitaron a sustituirlo. Los conozco desde hace varios años y hemos desarrollado una buena amistad, por lo que es un gusto echarles una mano. En cuanto a esta experiencia, nueva para mí, me ha sorprendido la aceptación de la música huasteca por la gente de aquí y la integración de todos los músicos y decimistas al final del evento oficial en la casa del profesor Moisés [Hernández Barrales].

“También quiero mencionar el apoyo invaluable que hemos recibido de nuestros padres, Pedro Chávez Galván y Lucía Dominga Castillo Gallardo, quienes siempre nos han dado ánimos para continuar con nuestro desarrollo personal, profesional y musical, además de que nos inculcaron el amor al huapango.”

El disco

“Aprendiendo a huapanguear”, del Trío Tres Corazones Huastecos (ITCA, PACMyC, CONACULTA, Gobierno del Estado de Tamaulipas, Programa Nacional para la Diversidad Cultural, Mar-Ben Records, México, 2006), incluye los temas “El cielito lindo”, “El perdiguero”, “El locutor” (Paty Chávez), “El caballito”, “El querreque”, “Mi compadre Pedro” (P.Ch.), “El gustito”, “Tulteca hermosa” (P.Ch.), “El gallo”, “Llegando a Llera” (P.Ch.), “Huapangueando” (P.Ch.) y “La media Azucena”.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

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