Home Buenas Noticias Se realiza Encuentro de Poetas Latinos en homenaje a José Emilio Pacheco
Buenas Noticias - October 25, 2006

Se realiza Encuentro de Poetas Latinos en homenaje a José Emilio Pacheco

Participaron reconocidos
 poetas de varios
países de lengua romance
 y el homenajeado
 Foto: Cortesía Marco Antonio
Campos

Por Héctor Miranda
Reportero Azteca 21

Ciudad de México. 24 de octubre de 2006. La más alta expresión de la naturaleza humana es la palabra y la Casa Universitaria del Libro resonó con la primera lectura del Encuentro de Poetas Latinos en homenaje a José Emilio Pacheco el martes 17 de octubre en esta ciudad, el cual se trasladó después a la ciudad de Morelia el fin de semana pasado y mañana continúa en la ciudad de San Luis Potosí, con la participación de reconocidos poetas de varios países de lengua romance y del propio poeta mexicano multilaureado.

“La poesía que no hace nada y yo escribo estas paginas sabiéndolo”, dice Marco Antonio Campos en su último libro “Ningún sitio que sea mío”. El investigador de la UNAM, quien funge como uno de los organizadores del evento, además de ser promotor cultural y traductor, explicó a Azteca 21 la oportunidad y el significado de este tipo de encuentros, “son una manera, como pocas, de encontrar a poetas de tantas latitudes, con los que se va haciendo una tela de araña y todo mundo se va conociendo y relacionando. Creo que es el encuentro de poesía más importante que hay en México y ha tenido mucho éxito y si las cosas tienen éxito, pues vale la pena repetirlas”.

El encuentro es auspiciado por el INBA, la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Gobierno de Michoacán, la Universidad Intercontinental, el Gobierno de la Ciudad de México, el Gobierno de San Luis Potosí, entre otras instituciones, y reúne a poetas de diversas latitudes, orígenes y edades. Francia, Bélgica, Canadá, Argentina, Uruguay, Perú, Brasil, Puerto Rico y México son algunos de los países representados tanto por poetas consolidados, como María Negroni de Argentina, Sergio Mondragón de México y veteranos de miles de palabras como el brasileño Ledo Ivo, o poetas noveles, como la argentina Cecilia Romana.

En su oportunidad, Romana, la más joven de las participantes, confiesa lo intimidante que resulta un evento de esta naturaleza. “Estoy leyendo al lado de monstruos de la poesía, gente que yo leo y que leí siempre a (José María) Rocca, a Ledo, a Memet, a Marco Antonio Campos, que para mí es tremendazo”, agrega la poeta austral, quien este año ganó el premio de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz.

La figura de Cecilia contrasta con la de sus colegas, que deambulan en el quehacer de la palabra, por más proverbial e inesperada que pueda transformarse su participación, como el caso del maestro Sergio Mondragón. “Es una espléndida oportunidad de conocer otros poetas, oír la diversidad de tonos, ingenios y temperamentos; yo aprendo muchísimo viendo y oyendo a tantos poetas”, indica el creador de “Aprendiz de brujo”, quien añade, “en un par de días se cierra otro interés y yo me concentro en la poesía y en decir poemas, para mí es eso”.

Sin embargo, aunque Alejandro Aura expresó en su participación que “la realidad acota a los poetas”, lo inverosímil y maravilloso de la poesía, tal como los manifiestan sus hacedores, está en que transforma el quehacer de la vida. Mondragón abunda al respecto, “el budismo zen plantea problemas que no tienen solución lógica, por ejemplo, al sonar una campana y el instructor del zen le dice a usted ‘¡Párela!’, es imposible. Se te pueden ocurrir mil estratagemas, pero todas son rechazadas por el instructor, porque no son la respuesta correcta. El poema que escribí está basado en una experiencia real de un instructor del budismo zen que nos dijo ‘Paren esta campanada’”. Pero la campana de la iglesia de la Sagrada Familia, ubicada frente a las instalaciones de la Casa Universitaria del Libro sonó esta tarde, milagrosa, convocada por la poesía.
 
“A la poesía la veo explotando por todos lados”, dice Cecilia Romana, y que en su país a la juventud le interesa muchísimo. “La veo bien, es un espacio de la literatura en que siempre queda esperanza, porque hay mucho movimiento independiente, como no se juega el tema del dinero, como ocurre en la narrativa, en la poesía es mucho más fácil contactarse con gente porque es gratuita, así que la veo fenomenal.”

Por su parte, Marco Antonio Campos señala: “He hecho novela, cuento, crítica; no soy un poeta de todos los días, me dedico a otros géneros, pero el centro del mundo para mí es la poesía. Me siento ante todo poeta, disfruto mucho más los encuentros de poesía que los que hacía de narradores o de críticos u otros”, subraya.

El poeta comenta sobre los pormenores del trabajo de organización que se realiza para llevar a cabo este cónclave: “El encuentro viene desde 1986 y duró unos seis años; era el que más nos gustaba hacer a Víctor Sandoval y a mí, cuando él estaba en Bellas Artes y yo ocupaba la dirección de Literatura de la UNAM. Entonces estuvo parado varios años y un día se nos ocurrió que lo podíamos retomar, porque además de ser poeta me gusta la promoción cultural”.

No obstante, dice, los pormenores son muchos, tantos que no viene al caso mencionarlos, pero sí menciona a las instituciones involucradas: Bellas Artes, Secretaría de Relaciones Exteriores, Gobierno de Michoacán, del DF, Universidad Intercontinental… “Yo coordino, convoco, no soy el que decide, soy alguien que convoca, propone y entre todos disponen”, puntualiza.

Respecto del homenaje al autor de “Alta traición”, Marco Antonio Campos afirma: “Ya le tocaba, es un poeta muy importante. Antes ha habido otros, el primero fue a Bonifaz Nuño, Alí Chumacero, Eduardo Lizalde, Hugo Gutiérrez Vega, Juan Gelman y ahora le tocó a Pacheco”. Paradójicamente, la joven poeta argentina admite que el nombre de José Emilio Pacheco no le dice mucho y que por la invitación al encuentro lo leyó. Así, como si nada.

A su vez, Sergio Mondragón, el poeta de la campanada, menciona: “José Emilio Pacheco es uno de los más importantes escritores que tenemos vivos en nuestra lengua, uno de los iniciadores, junto con Marco Antonio Montes de Oca, (Homero) Aridjis y el propio Octavio Paz, de la nueva poesía, de los protagonistas de la ruptura a principios de la segunda mitad del siglo XX, un movimiento que todavía está resolviéndose, extendiéndose… La poesía de hoy, que se escribe en nuestra lengua, por lo menos la porción mexicana, viene de allá, de José Emilio y los otros que mencioné, de modo que dedicarle este encuentro es una cosa completamente justa”.

Así, esta fiesta de la palabra, desde su arranque, teje esa telaraña, como afirma Campos, esa red donde los poetas y su público, los lectores, se comunican, encuentran y atrapan, se van conociendo. “El encuentro no es para decir adónde va la poesía, sino para poder decir quiénes son los buenos y malos poetas, no para definir qué es la poesía, sino que podamos decir dónde está la poesía. Cuando oigo un buen poema o un buen verso, entonces me puedo dar cuenta de quiénes son los buenos poetas y después con ellos ver qué se puede hacer: traducirlos, publicarlos, ya en periódicos, en revistas; en fin, se va haciendo así el tejido”, concluye.

Comentarios a esta nota: reportero@azteca21.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *