Home Por la Espiral Corea del Norte: el próximo
Por la Espiral - October 20, 2006

Corea del Norte: el próximo

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Corea del Norte: el próximo
-La geopolítica dominante
-Reparto colonial al igual que el XIX

 

Sin estar casada del todo con la noción teórica de Carlos Marx, no cabe duda que el estudio acerca de la dialéctica es una de las grandes contribuciones a las ciencias sociales y en general a la humanidad, aportación directa del maestro Marx que, de haberse inventado el premio Nobel por la escuela sueca durante el siglo XIX,  seguro  descansaría una presea en  manos del filosofo alemán.
La dialéctica sigue presente dando vueltas peligrosas en el retorno a un colonialismo donde el reparto del mundo, de las posiciones geopolíticas, subsiste en los países más fuertes en lo político y en lo económico.
La probabilidad de una asonada bélica sobre de Corea del Norte sigue desnudando el reparto del mundo entre Estados Unidos, Gran Bretaña y los aliados asiáticos, tras el pretexto del terrorismo por grupos extremistas musulmanes ligados a la férula de Osama Bin  Laden, el perverso más odiado pero contrariamente el más audaz para escaparse ante la mirada de la CIA y demás agencias de inteligencia de todas las latitudes de la esfera mundial.
El apetito es por el petróleo, por eso la nueva cruzada y el colonialismo a fuerza del avance militar en Medio Oriente, son siete países los destinados a una promoción de cambios: Irak, Irán, Siria, Afganistán, Corea del Norte, Libia y Arabia Saudita; aunque en segundo orden de importancia para la Casa Blanca emergen otros países como Cuba y Venezuela como enemigos ideológicos del capitalismo.
Ante la nueva asonada imperialista sobre de Corea del Norte es evidente la ausencia de contrapesos, preocupante, en un mundo que los requiere al menos para intentar los equilibrios.
El mundo vive sus horas más bajas en todos y cada uno de los órdenes y de los ámbitos. Es necesario construir propuestas más equitativas descansadas en un nuevo andamiaje internacional.
Empero, persiste la ausencia de buenas noticias, me empieza a preocupar lo atrapados que estamos entre los intereses de los grandes grupos de poder.
La guerra, con todas sus caras, rostros y matices provee de  ganancias a los empresarios y políticos que lucran con la vida humana. Hay Estados que funcionan como una “economía de guerra” y multinacionales que todos los días cotizan en el New York Stock Exchange (NYSE) comprometidas a ofrecer mejores dividendos a sus accionistas y que saben que la única manera de lograrlo es por medio de un mundo más convulso y más violento.
No, no todos pierden en la guerra o en la desestabilización que ocasionan las guerrillas y los grupos terroristas. La CIA, en el factbook del 2001, señala que la nueva guerra del siglo XXI sucederá mediante el enemigo sin rostro, de las células terroristas que serán difíciles de detectar.
Pero, ¿Quiénes ganan en la guerra y en la desestabilización?
Tendríamos que empezar por mencionar a los tres grandes fabricantes de armas a nivel mundial: Lockheed Martin, Boeing y Northrop Grumman. Precisamente tres empresas que arribaron al siglo XXI con pérdidas y afectadas por las ventas de acciones en la bolsa de Nueva York.
La mejor reactivación para sus balances contables llegó de la mano del 11 de septiembre del 2001, cuando el presidente George W. Bush obtuvo un considerable incremento en los gastos de defensa para su país con motivo de los eventos terroristas, las compañías mencionadas comenzaron con su racha de buena suerte, de retorno a las ganancias.
William B Karting, investigador del Instituto de Política Mundial, en la New School, de Nueva York, afirma que estos tres grandes contratistas que, entre otras muchas actividades, se dedican a la exploración y construcción de equipo militar, bélico y a las investigaciones militares en el espacio, “se han hinchado de billetes con las políticas de Bush relativas a los cambios de régimen en el extranjero y la vigilancia en Estados Unidos.”
De acuerdo con B Kartin, en 2002, las tres empresas recibieron un total de 42 mil millones de dólares en contratos del Pentágono, de los que Lockheed Martin obtuvo 17 mil millones de dólares; Boeing 16 mil 600 millones y Northrop Grumman 8 mil 700 millones de dólares.
“El pan con mantequilla de los tres grandes son los sistemas de armamento como el avión caza de ataque conjunto F-35 (Lockheed Martin), la aeronave de combate F/A-18 E/F (Boeing/Northrop Grumman), el raptor F-22 (Lockheed Martin/Boeing) y la aeronave de transporte (Boeing)”.
De las tres multinacionales, Northrop (manufactura los portaviones, submarinos nucleares y las aeronaves nucleares) ha cerrado una serie de contratos con el Departamento de Defensa, la Marina y el Pentágono de Estados Unidos.
Le menciono, por ejemplo, un adelanto de 812 millones de dólares de la Marina estadounidense para continuar con  las investigaciones del escudo militar; un contrato de 260 millones de dólares para el Sistema Apache que desarrolla una serie de estrategias para el mejor desenvolvimiento de los helicópteros apache. La armada estadounidense planea construir más de 700 sistemas apaches antes del 2009. También adquirieron un  contrato por 27 millones de dólares para implementar el sistema MK 41 que repele y destruye en el aire los misiles de Corea del Norte.
Más que el tema de la pobreza, tratado de forma hipócrita por los países industrializados, lo relevante es invertirle a los escudos militares y al aprovisionamiento de armamento de vanguardia. En contraste, no hay dinero suficiente para el desarrollo económico, ni interesa que los 6 mil millones de seres humanos que habitamos este planeta lo hagamos felices y de manera plena. Lo que importa es destruir, porque la destrucción del capital también es un símbolo del capitalismo, fuente de ganancia, aunque la destrucción de las vidas humanas nos impida ser una mejor civilización.
Por si usted se pregunta de dónde sacan los iraquíes el armamento para luchar contra los estadounidenses, le comento que de acuerdo con Stockholm International Peace Research Institute, los principales proveedores son: Rusia (57%); Francia (13%) y China (12%), la mayor ironía es que Estados Unidos es el enlace. A nivel global, Estados Unidos es el principal proveedor de armas.
En 2003, los países que más compraron armamento fueron: los Emiratos Árabes (15 mil 700 millones de dólares); China fue segundo con 13 mil 700 millones de dólares; siguieron Egipto, India, Israel, Arabia Saudita, las dos Coreas, Sudáfrica, Malasia y Pakistán.
Esta es nuestra dolorosa realidad, la de vivir, en un mundo listo para autodestruirse.
Agradezco sus comentarios a:claulunpalencia@yahoo.com

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *