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Por la Espiral - September 20, 2006

México potencial exportador

Por la espiral
Claudia Luna Palencia

-México potencial exportador
-Desafío comercial 2006-2012
-Balanza y valor agregado

En el ámbito mundial, México tiene todo para figurar dentro de las diez economías más importantes por su motor exportador, empero, siempre existen una serie de anclas que le restan fuerza a la capacidad productora y a la competitividad del país.
 En su mayoría las anclas se identifican con la tramitología mexicana, la clásica “nata burocrática” que hacen largo, cansado y fastidioso el que un empresario se atreva a dar el salto geográfico para salir a conquistar algún rincón de la pecera global.
 Aunque la Secretaría de Economía insiste en asegurar que cada vez son más ágiles los procesos para cristalizar el ímpetu exportador, la realidad confronta al empresario a varios caminos inciertos cuyos vericuetos dependen primero, si es  un empresario experimentado a nivel nacional con dinero suficiente para comenzar la labor de internacionalización; segundo, si es un empresario incipiente que no acaba de consolidarse geográficamente y que desea “compensar” con las ventas externas lo que gana con las ventas internas. Es la estrategia de tratar de colocar la producción en algún lado; tercero, el novato intencionado en  comenzar de afuera hacia adentro,  como exportador más que competidor nacional; y cuarto, la persona que tiene un contacto, sea amigo, conocido o pariente, ubicado en algún país con un sector de la población identificado con México. Muchos creen que este es un lazo sustancial  para iniciarse como exportadores con la acción de “yo te envío la mercancía y tú la colocas allá”.
 Lo ideal sería que los casos descritos resultaran éxitos redondos,  y aunque aparentemente todos pasan por el mismo canal para iniciarse como exportadores en ruta con Bancomext, Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), Secretaría de Economía, Secretaría de Hacienda, más las aduanas, hasta llegar a la inscripción con la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana,  lo cierto es que la empresa con los mejores asesores, contadores y contactos logra sobrevivir los cinco primeros años de competencia, para después buscar la consolidación.
 Ser exportador no es nada fácil, no es el camino de rosas descrito por la Secretaría de Economía, y debería serlo para un país cuyo modelo económico lleva años creando falsas expectativas en la población con promesas de que, con tantos tratados comerciales firmados, no hay barreras infranqueables.
 Quizá los tratados, acuerdos y asociaciones comerciales puedan afuera reducir las trabas, ¿quién reduce las trabas internas para que el empresario pueda de verdad contar con el impulso exportador?
 Felipe Calderón Hinojosa, como presidente electo, debe estar trabajando a todo vapor para armar una estrategia de gobierno con gabinete renovado, ideas propias, propuestas factibles y desarrollo de puntos cardinales que fueron eje de su campaña como “el presidente del empleo”, “manos limpias”, “un México fuerte y ganador” y más recientemente el combate a la pobreza.
 Esperemos que, con visión, puedan mejorarse las políticas de impulso exportador, las dedicadas al financiamiento del sector exportador, las orientadas a los préstamos de los micro, pequeños y medianos empresarios; asimismo mejoren los tiempos de respuesta, orientación, respaldo y asesoría a las personas que quieren vender sus productos afuera; además que la política fiscal permita un estímulo constante y sonante a quienes deseosos se atreven a subirse al carro de la empresa exportadora, es en todo momento la imagen de México, vendiendo productos con la etiqueta de hecho en México, presumiendo de los insumos nacionales y primordialmente otorgando empleo.
A COLACIÓN
 El Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) le dio a México una dosis de vitaminas para la balanza comercial al detonar de manera exorbitante tanto las exportaciones como las importaciones.
 Se provocó un cambio estructural notable en la balanza comercial, México dio el salto de economía monoexportadora, dependiente de los insumos, básicamente del petróleo, hacia la competencia en las manufacturas, el valor agregado, la maquiladora, la industria automotriz, los bienes intermedios y finales. Fue bueno y ha sido bueno.
 No obstante en los últimos años, la economía mexicana tiene menos gas en la competencia internacional sobre todo en Estados Unidos. De figurar entre las diez primeras economías exportadoras del orbe, en 2003 pasó a la lista de las quince primeras ocupando el sitio trece (lo hizo después de España y Corea del Sur) y para el 2007 podría estar entre las veinte.
 Estamos perdiendo competitividad, lo hemos hecho en los últimos seis años, los reformistas neoliberales achacan que es culpa de mantener en el baúl legislativo toda la enorme cantidad de iniciativas pendientes dentro del cúmulo de las reformas de segunda generación, entre las que destacan los intentos de reforma laboral que buscan favorecer más al patrón que al empleado.
 Muchos tenemos prisa porque México recobre la competitividad pérdida, es menester que en este sexenio logremos un impulso real y permanente, lo que no podemos hacer es caer bajo la presión de una  reforma neoliberal desmedida, usada  de trampolín para el país a unos cuantos años,  que terminará nuevamente diluida porque siguió sin atenderse al empresario.
GALIMATÍAS
 En los últimos cinco años, las exportaciones mexicanas crecieron 28.96%, en tanto que, las importaciones lo hicieron en 27.14 por ciento. Así la balanza comercial pasó de exportar 166 mil 120.7 millones de dólares en el 2000 a 214 mil 233 millones de dólares en el 2005.
 Por su parte, las importaciones aumentaron de  174 mil 457.8 millones de dólares en el 2000 a 221 mil 819.5 millones de dólares en el 2005.
 El saldo de la balanza comercial pasó de un déficit de 8 mil 337.1 millones de dólares en el 2000, a 7 mil 586.6 millones de dólares en el 2005.
 Respecto del saldo en los primeros siete meses del año, el valor de las exportaciones de mercancías resultó de 19 mil 876 millones de dólares. Esta cifra se integró de exportaciones no petroleras por 16 mil 500 millones y de productos petroleros por 3 mil 376 millones.
Durante el mes reportado las exportaciones totales aumentaron 21.4% con relación a su nivel de julio del 2005. Dicha variación se originó de crecimientos de 22.4% de las exportaciones petroleras y de 21.2% de las no petroleras.
El valor de las importaciones de mercancías en julio de este año se ubicó en 20 mil 195 millones de dólares, monto 18.1% superior al registrado en el mismo mes del 2005.
 

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