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Buenas Noticias - August 25, 2006

Pescadores llegan a México y defienden su odisea marítima de nueve meses

Los pescadores mexicanos
llegaron  a México
Foto: Internet

Ciudad de México, 25 de Agosto de 2006.-  Tres pescadores mexicanos que afirman haber sobrevivido más de nueve meses a la deriva en el mar retornaron el viernes en avión dispuestos a someterse a un detector de mentiras ante las conjeturas de que se dedicaban al tráfico de drogas e incluso que se comieron a otros dos compañeros que habrían muerto en altamar.

Salvador Ordóñez, Lucio Rendón y Jesús Vidaña dicen haber salido el 28 de octubre de 2005 a pescar tiburones con otras dos personas del puerto mexicano de San Blas, en el estado de Nayarit. Transcurrieron 285 días para que se conociera su historia y 301 días para que regresaran a su país.

Los tres anunciaron la decisión de viajar de inmediato a sus comunidades en dos estados del Pacífico mexicano: Rendón y Ordóñez a Nayarit, y Vidaña, con rumbo a Sinaloa.

“Ojalá no les pase a ellos (a los que dudan) esto que nos pasó a nosotros; si no nos creen, allá ellos. Yo lo único es que le agradezco a Dios que me tenga con vida aquí’, dijo Vidaña sobre las especulaciones en torno a su odisea que concluyó el 9 de agosto cuando fueron rescatados por un barco atunero taiwanés cerca de las Islas Marshalls, en el Pacífico Sur y a más de 8.000 kilómetros de la costa.

Los pescadores llegaron al aeropuerto internacional de la ciudad de México poco después de las 05.30 de la mañana (10.30 GMT) en un vuelo procedente de Los Angeles, después de haber salido de las Islas Marshalls el martes pasado y haber hecho una escala en Hawai.

Poco después de haber llegado, los mexicanos ofrecieron una breve rueda de prensa en la que la atención se centró en las dudas que han surgido.

“¡Sí, claro que sí!’, respondieron los tres a una sola voz cuando se les preguntó si se atreverían a ser sometidos al detector de mentiras.

Ante las dudas de la prensa de su aspecto físico que distaría de la de un náufrago, Ordóñez dijo que eso se debía a que se recuperaron en el barco que los rescató, donde “siempre nos tuvieron muy atendidos, con aire acondicionado y no nos dejaban salir al sol’, además de que “nos dieron muy buena alimentación’.

Los pescadores ratificaron que zarparon con dos hombres más a los que conocieron apenas un día antes de salir, pero que murieron entre enero y febrero tras negarse a comer alimentos.

Uno de ellos, a quien conocían sólo como “Juan David’ y era el dueño de la barca, murió alrededor del 20 de enero tras vomitar sangre durante varias semanas, dijo Ordóñez. El otro, identificado como “El Farsero’, murió un mes después. Dijo que ambos fueron arrojados al mar tres días después de su fallecimiento.

Ordóñez recordó que después de salir de San Blas se rompió el equipo para pescar tiburón y que “Juan David’ exigió que lo buscaran, pero en un momento el combustible se les acabó y quedaron a merced de los vientos.

Añadió que le reclamó haber ido tras el equipo, pero “me dijo que él hacía lo que quería porque era el dueño’.

Los tres, sin embargo, dijeron haber sobrevivido a la deriva en el bote de 8,23 metros de eslora comiendo pescado crudo, gaviotas y patos que en las noches se paraban en la embarcación. Para beber acumulaban agua de lluvia.

Interrogados sobre cómo era posible que patos y gaviotas se encontraran en medio del océano, Vidaña dijo que “nosotros nos hacíamos esa pregunta de cómo a esa distancia haya pájaros’, pero aseguró que era la verdad.

Rendón recordó que “Juan David’ le decía que no comiera carne cruda porque ya pasaría un barco para rescatarlos. “Ahí están las consecuencias (de no comer): yo estoy aquí viéndoles a ustedes’, dijo Rendón, quien aseguró que ya ha naufragado en otra ocasión, aunque no dio detalles.

El miércoles se conoció que Ordóñez tomó un curso de supervivencia en septiembre de 2004 con otros pescadores y según el instructor se les enseñó entre otras cosas que si naufragaban debían beber sólo agua de lluvia o sangre de alguna ave o pez y comer lo menos posible.

“No fue un entrenamiento de tomar sangre… fue un curso para sacar el permiso de pesca’, respondió Ordóñez.
(Agencias)

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