Home Por la Espiral Telmex, acotarle el poder
Por la Espiral - June 7, 2006

Telmex, acotarle el poder

Por la espiral
Claudia Luna Palencia

-Telmex, acotarle el poder
-Cofetel: han bajado tarifas
-Usuarios inconformes

Hace algunos días,  Rodolfo Cordera Perdomo,  un amable lector siempre muy participativo en los temas que abordamos en la columna me envió un comentario que hace causa común porque es un punto de coincidencia en el sentir de una gran mayoría de mexicanos: “Me gustaría que un día hablaras del monopolio telefónico y nuestro flamante tercer hombre más rico del mundo, con una fortuna amasada en un monopolio que le ha generado su gran riqueza a costillas de los paganos, los mexicanos consumidores, de sus caros y muy malos servicios”.  Para finalizar remató: “¿Por qué tantos años y tan poca difusión de este gran problema y el silencio de los analistas especialistas en estos temas?
 Me parece sintomático el parecer de la gente en torno al caso de Telmex y Carlos Slim dado que predomina el malestar de que al empresario mexicano de origen libanés, lo protegieron desde el gobierno, de una u otra forma, y lo han hecho incluso de la competencia externa; y de las presiones que las telefónicas estadounidenses ejercen para romper el monopolio.
 Para el ingeniero Slim, impulsor del Acuerdo de Chapultepec, el asunto de Telmex es de “dominancia” no de monopolio, empero los números de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) resuelven las dudas debido a que el 93% del mercado en el servicio de la telefonía fija y de larga distancia es de Telmex.  Eso se llama monopolio aquí y en China.
 En el aspecto del servicio tampoco engañan las cifras de quejas acumuladas en la Profeco por abusos en el precio, cargos indebidos, recargos, mala instalación, facturación de seguros en el recibo telefónico que el cliente nunca solicitó.
 No obstante, en los números de la misma Cofetel, la evolución de las tarifas promedio del servicio telefónico local y de larga distancia demuestran que Telmex abatió en el primer trimestre de 2006 los gastos de instalación (1 mil 079.95 pesos) con una reducción importante comparados con el pago que los clientes realizaron por el mismo concepto en 1996 (3 mil 697.62 pesos).
 Por el lado de la renta mensual el proceso es el siguiente: en 1996 el costo fue de 130.29 pesos; en el 2000 de 180.48 pesos; 2005 de 154.10 pesos; y primer trimestre del 2006 de 149.62 pesos.
 En el servicio medido la tarifa pasó de 1.56 pesos en 1996 a 1.41 pesos en el primer trimestre del 2006.
 Además, el Banco de México reportó que los precios del servicio telefónico registraron en 2005 una reducción del 3.5% en términos reales respecto al cierre de 2004. Entre diciembre del 2000 y diciembre del año pasado sucedió una  reducción acumulada del 16.9% en el precio del servicio telefónico.
 La Cofetel indica que el usuario típico mexicano consume menos de 100 llamadas mensuales.
A COLACIÓN
 La queja más común contra el monopolio telefónico deriva de las tarifas, pero los mismos indicadores demuestran que los precios son más competitivos en el mercado internacional con las reducciones aplicadas en los últimos años.
 Asimismo Telmex desde el año 2000 asumió el compromiso de no incrementar las tarifas, de tal suerte que en 2005 comenzó a bajarlas.
 Si comparamos a México con otros países encontramos en el cuadro del servicio telefónico local residencial (en dólares y con impuestos incluidos) que los europeos pagan más caro el uso del teléfono en su casa que los latinoamericanos.
 Por ejemplo, en Bélgica el pago total mensual promedio es de 66.9 dólares, en España de 49.3 dólares, Estados Unidos (ciudad de Nueva York) 43.5 dólares, Reino Unido 39.4 dólares, Alemania 37.9 dólares, Francia 37.5 dólares, Chile 35.9 dólares, Perú 31.2 dólares, Brasil 29.4, México 18.9 dólares, Venezuela 15.2 y Argentina 11.5 dólares.
 Estos datos podrían dejar sin argumentos a todos los que señalan al monopolio telefónico de no permitir la competencia en el mercado, y lo curioso es que Telmex tiene un liderazgo muy bien visto en América Latina con un atractivo para muchos países de la región que consideran que la presencia de la empresa  en sus países favorecerá una caída en las tarifas locales.
 Al interior de México la percepción es distinta y no cesan los comentarios, las quejas por los privilegios, por que la Comisión Federal de Competencia no ejerce su plenitud para acabar con los monopolios y tantas otras prácticas anómalas del mercado en detrimento del bolsillo de los consumidores.
GALIMATÍAS
 Precisamente, Sofía Castro Ríos, diputada federal por el PRI, encabeza una iniciativa encaminada a dejar sin efecto el decreto por el que el Congreso de la Unión autorizó, en 1990, la venta de Telmex al Grupo Carso propiedad de Carlos Slim. La propuesta de la legisladora es la de retornar la telefónica al sector público.
 En las justificaciones de Castro Ríos para liderar una propuesta que difícilmente tendrá eco son que “hace 16 años Telmex se vendió a precio de regalo a empresarios extranjeros y nacionales, luego de que el Gobierno Federal pintara, de forma intencional, escenarios de escasa rentabilidad y pérdidas de la empresa”.
“En este sentido fueron revendidas las acciones y el capital nacional al Grupo Carso para tener en sus manos el control de la empresa y la mayor cuantía de la inversión y de las ganancias”.
 Desde luego que en la actualidad Telmex no es precisamente una empresa con pérdidas en un escenario negativo, es todo lo contrario, un cimiente poderoso de un emporio que aglutina servicios, telecomunicaciones y tecnología.
 En México esta  empresa de teléfonos es fuerte hacia adentro, y además tiene un potencial de crecimiento hacia afuera que lo catapulta entre las translatinas más destacadas.
 Ha sido una historia de éxitos, de negocios y poder. Durante el periodo comprendido de 1990 a diciembre del 2005, Telmex experimentó uno de los mayores crecimientos en la industria de las telecomunicaciones a nivel mundial,  las líneas telefónicas pasaron de 5 millones 352 mil 824, en 1990, a 18 millones 135 mil.
En el mismo lapso, los teléfonos públicos pasaron de 92 mil 073 a 725 mil 483, mientras que las cuentas de servicio de Internet alcanzaron 2 millones y las poblaciones con servicio saltaron de 10 mil 621 a 20 mil 848 mil.
Por lo que respecta al tráfico local de llamadas, éste pasó de 8 millones 950 mil en 1990 a 20 millones 42 mil; en tanto que las llamadas internacionales ascendieron de 4 millones 375 mil a 13 millones 375 mil.
 Allí están las cifras del potencial, pero también están los claroscuros, la necesidad de abrir al país en materia de telecomunicaciones a la verdadera competencia.
Agradezco sus comentarios a:claulunpalencia@yahoo.com
 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *