Home Buenas Noticias Restauran “El Mito del Mañana”, mural pintado en México por el célebre artista japonés Taro Okamoto
Buenas Noticias - June 7, 2006

Restauran “El Mito del Mañana”, mural pintado en México por el célebre artista japonés Taro Okamoto

El mural fue rescatado de un
vertedero de la capital mexicana
Foto: Internet

Tokio, Japón; 6 de Junio de 2006.- El mural, titulado el "El mito del Mañana" y que fue pintado entre 1968 y 1969, muestra un esqueleto envuelto en llamas enmarcado por una nube en forma de hongo que simboliza una explosión nuclear.

La obra de 30 metros de largo y cinco de alto fue encargada al autor en la capital mexicana para un hotel que quebró antes de su inauguración y la obra, que Okamoto no alcanzó a firmar, desapareció.

En septiembre de 2003 fue encontrada en un depósito de materiales de la capital mexicana donde la lluvia y el polvo la dejaron en malas condiciones.

El mural fue enviado a Japón y el restaurador Emiiru Yoshimura empezó la restauración en julio del año pasado en Ehime, al oeste de Japón.

La obra, que se exhibirá en Tokio entre el 8 de julio y el 31 de agosto, no tiene una sede permanente por lo que una fundación para conservar el patrimonio de Okamoto espera conseguirlo antes de 2011 cuando se cumpla el centenario de su nacimiento.

El mural fue encargado en 1967 por el empresario mexicano Manuel Suárez y Suárez quien impresionado por el colorido vitalista de Okamoto (1911-1996) imaginó una obra gigantesca del ya entonces famoso artista japonés de 57 años para la entrada de un gran hotel que se inauguraría con motivo de los Juegos Olímpicos de México de 1968.

Poco dado a firmar contratos o fijar honorarios, el artista se embarcó durante dos años en una obra que pese a ser mural fue realizada en la Ciudad de México sobre un soporte móvil.

La compañera sentimental de Okamoto, Toshiko, un personaje central en la vida cultural de Tokio hasta su muerte en abril del año pasado, comentaba que había manifestado al artista su desconcierto al ver que una pintura destinada a la entrada de un lujoso hotel sería un descomunal esqueleto.

Okamoto le había dicho: "En París o en Tokio no me atrevería, pero los mexicanos son íntimos amigos de la muerte". (Agencias)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *