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Por la Espiral - April 28, 2006

Debate, sin ganadores

Por la espiral
Claudia Luna Palencia

-Debate, sin ganadores
-Encuentros y desencuentros
-Preocupa ausencia de liderazgo

¿Quién ganó el primer debate? Me parece que no fue la democracia (faltó un candidato) y no fueron los mexicanos condenados a elegir al menos mediocre.
Técnicamente el ganador fue Felipe Calderón Hinojosa, candidato del PAN. Algunas encuestas lo ubican por encima de Andrés Manuel López Obrador, de la alianza Por el Bien de Todos;  en otros sondeos, ambos se encuentran en empate; y en los menos, López Obrador conserva la ventaja.
Con este panorama, la adicción por la “encuestitis” y la autoproclamación de cada candidato de encabezar la delantera, vamos a una recta final bastante peligrosa en los 2 meses por transcurrir.
La preocupación no se cierne únicamente en las horas después de cerradas las casillas electorales el 2 de julio, se anticipa una prueba de fuego para la legitimidad de la democracia y sus órganos e instituciones. La previsión de 2 candidatos atrincherados, cada uno con sus bases, celebrando la victoria de la Presidencia será, de suceder, un factor de incidencia en la operación de los mercados financieros el lunes 3 de julio.
En su momento, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y el mercado cambiario, la fluctuación del peso respecto al dólar, mostrarán de qué forma asimilaron el proceso. El blindaje de la economía tendrá que seguir dando muestras de su cauce y solidez.
El hecho es que después del primer debate, no tenemos una contienda definida y las encuestas contribuyen a un enrarecimiento del ambiente, con un ilógico cambio de tendencia en la intención del voto que le quita puntos a la izquierda radical de López Obrador, para pasarlos totalmente al bando contrario, de una derecha conservadora de Calderón Hinojosa.
Del encuentro entre 4 de 5 candidatos, el electorado recibimos una serie de flashes acerca de lo que podría llegar a ser la política económica de 2006 a 2012. En resumen, vimos una gran capacidad de síntesis de todos los presentes para acompañar sus intervenciones con un bombardeo de propuestas. Todos con notables coincidencias en materia fiscal, laboral y energética.
En el primer apartado, los candidatos apuntaron la necesidad de una simplificación fiscal, de facilitar a los ciudadanos el pago de los impuestos, despetrolizar las finanzas públicas y ampliar la base tributaria al incluir a los evasores. Las diferencias suceden en la parte de si el Impuesto Sobre la Renta (ISR) debe permanecer igual o reducirse; lo mismo, si el Impuesto al Valor Agregado (IVA) debe extenderse hacia alimentos y medicinas.
Por el lado laboral, el privilegio es el de la competitividad, dar más empleo a jóvenes y mujeres, combatir la discriminación laboral que atañe por igual a los  discapacitados. Patricia Mercado, de Alternativa, fue la única de los candidatos presentes que se atrevió a advertir lo negativo para las conquistas sociales y los derechos de los trabajadores de la reforma laboral elaborada durante el sexenio del presidente Ernesto Zedillo, detenida entonces por el Congreso; y retomada en la actual administración del  presidente Vicente Fox, nuevamente congelada en el Congreso.
 En diversas columnas hemos explicado que la pretendida reforma laboral hija del neoliberalismo concede más autoridad y privilegios a los empresarios para despedir sin tantas trabas a los trabajadores primordialmente cuando existen contratos colectivos de trabajo y sindicatos. El que sale perdiendo es el empleado, la masa social, que deberá aceptar además contrataciones con prestaciones más reducidas o nulas.
 En la parte energética, todos los candidatos coincidieron en la misma ruta, en puntualizar que el brazo estatal energético no puede solo, no logrará abastecer la demanda interna por energía a partir de los próximos 15 o 20 años.
 Ninguno de los candidatos mencionó la palabra “privatización”, por el evidente costo  en las urnas, no obstante, deslizaron de manera  muy sutil la necesidad de compartir proyectos con la iniciativa privada.  Roberto Campa, de Nueva Alianza, agregó que ya es tiempo de dejar las simulaciones de la participación  del capital nacional y extranjero en el sector energético por medio de los Contratos de Servicios Múltiples.
Tenemos que prevalece la concordancia de que el modelo debe continuar. En lo fiscal se volverá a insistir en la reforma no lograda con Zedillo, malograda con Fox. En lo laboral, el enfoque seguirá en descongelar lo que ya tiene en sus manos el Congreso; y en lo energético el camino es compartir con el capital privado.
A COLACIÓN
 Este primer debate que ha recibido un cúmulo de comentarios, señalamientos de parte de los analistas de si fue o no debate; si fue o no profundo, propositivo o acartonado, nos deja, con todo lo bueno y lo malo que hubo,  una sola conclusión: “Una patética ausencia de liderazgo en los actores políticos combinada además con un pasado bochornoso”.
 No existe la capacidad de liderazgo, por ende, es una enorme limitante para estructurar cualquier plan económico, de desarrollo, y llevarlo a la acción.
 Dice el desarrollo organizacional, en su filosofía más moderna, que “liderazgo es el proceso de influir las actividades de un individuo o grupo de personas para dirigirlas de manera entusiasta hacia el logro de metas comunes en una situación determinada”.
 En los 10 tips de comportamiento de un líder, una cualidad es que el líder pone el ejemplo actuando de modo congruente con los valores compartidos.
 Le pregunto amigo lector, ¿usted observa, percibe, capacidad de liderazgo en cualquiera de los 5 candidatos?
 El próximo presidente requiere de una gran credibilidad, liderazgo, cohesión del gabinete y equipo para poder dialogar y lograr consensos con el Legislativo para sacar  adelante las propuestas que estructurarán un plan cardinal con programas de acción.
GALIMATÍAS
 Liderazgo para el diálogo, para romper con las facciones y los intereses partidistas. Liderazgo a favor de México, porque de esta forma se logrará caminar para pelearle a China la competitividad que ya nos robó.
 Amigo lector, ¿conoce usted el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo 2002-2006? El Pronafide es originalmente el plan que el presidente Fox buscó como complemento del Plan Nacional de Desarrollo, pero que nunca pudo  instrumentar, ni mucho menos cumplir, porque él y su equipo carecieron de liderazgo, visión y don de diálogo. El enfrentamiento entre el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, en sus atribuciones y órdenes, nos sumieron en un caos que frenó cualquier propuesta. 
 Si de nueva cuenta lo repetimos a lo largo del próximo sexenio, no tendremos entonces esperanzas reales de avanzar.

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