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Análisis Global - March 24, 2006

La tercera vía de Lula y Blair

La tercera vía de Lula y Blair
Por: Isaac Bigio 
 
Geopolítica: Los Subsidios Fueron el Primer Punto en la Agenda

Londres recibe anualmente decenas de jefes de Estado y la media británica suele ignorar parcial o totalmente a quienes llegan de América Latina. Sin embargo, Luiz Inácio Lula da Silva es siempre una excepción.

Para la reina Elizabeth II y para el primer ministro Tony Blair, Lula es importante por dos motivos. Es el presidente de Brasil, el quinto país del mundo en población y territorio, cuya importancia en la geopolítica y comercio mundial viene creciendo y cuyo rol es clave para lograr resolver los conflictos arancelarios entre el Norte y el Sur.

El Partido Laborista Británico y el Partido de los Trabajadores de Brasil tienen en común haber sido gestados por sindicatos y encabezar hoy los principales gobiernos ligados a la Internacional Socialista, tanto en el Primero como en el Tercer Mundo.

El influyente diario inglés The Independent le dedicó a Lula un editorial mostrando que no se podía ignorar a una potencia como Brasil, que tiene 186 millones de habitantes (casi la mitad de Latinoamérica) y un área mayor que la de la Unión Europea (UE).

Brasil es el principal exportador mundial de carne de res, café, azúcar y jugo de naranja, y uno de los mayores productores de soya y de carne de pollo y cerdo. El total de sus exportaciones es de unos 40.000 millones de dólares, aunque Europa teme que ello se dé a costa de ir destruyendo la principal reserva verde del planeta (el Amazonas). Brasil hoy sostiene que la tala se ha reducido un tercio hacia unos 18.000 kilómetros cuadrados en el último período anual.

Para el país suramericano es clave lograr que sus exportaciones cuenten con menos vallas arancelarias en Europa, Norteamérica y Japón, y que éstas tengan mayor procesamiento industrial. Son las altas tarifas que sus productos deben pagar para entrar a esos mercados lo que dificulta a Brasil suscribir tratados de libre comercio con la UE o con EE.UU.

En su anterior visita a Londres en el 2004, en la London School of Economics, Lula hizo campaña para que su país tenga un asiento permanente en el consejo de seguridad. Hoy, Brasil siente que viene avanzando mucho en esa dirección, y ha logrado formar el G5 (Grupo de los cinco gigantes tercermundistas, junto a India, China, México y Sudáfrica) y el G6 (Grupo de los seis gigantes, con EE.UU., la UE, India, Australia y Japón).

Blair y Lula buscan un acuerdo tarifario dentro del G6, así como entre el G5 y el G8 (el Grupo de las ocho potencias económicas: EE.UU., Canadá, Rusia, Gran Bretaña, Alemania, Japón, Francia e Italia). Ambos mandatarios estarían de acuerdo con rebajar subsidios europeos (con lo que ambos chocan con Francia) y han logrado abrir una nueva ronda de negociaciones que busca salvar los acuerdos de Doha.

Para el laborismo británico, el Partido de los Trabajadores brasileño es visto como una suerte de hermano al que hay que ayudar. Blair se siente el arquitecto de una tercera vía entre el monetarismo de Thatcher y el antiguo estatismo de la socialdemocracia. Si bien Lula se encuentra a la izquierda suya en cuestiones sociales o en su oposición a la guerra iraquí, a él se le percibe en Londres como una especia de ‘tercera vía’ latinoamericana intermedia entre el neoliberalismo fuerte en la costa Pacífica y el antiimperialismo caribeño de Venezuela y Cuba.

En los dos países cuyas primeras letras son ‘BR’ existe un corrimiento del péndulo político hacia la centroizquierda. Los Blairistas ven como positivo el hecho que Lula haya disminuido la pobreza de 27,3 millones a 25 millones y que sus medidas sociales no hayan chocado con el mercado ni asustado a los inversionistas privados.

Así como el laborismo inglés se ha reelecto dos veces y ha ‘izquierdizado’ a sus oponentes (el nuevo líder conservador David Cameron plantea hacer que los ‘tories’ se acerquen al centro), Lula encabeza las encuestas, parece que ha aminorado la crisis moral de su partido sobre todo gracias a la división de sus rivales del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (Psdb), José Serra, alcalde de São Paulo y jefe del ala zurda del Psdb, y Geraldo Alckmin, gobernador de dicho estado y candidato de sus sectores más liberales y también ha logrado que la oposición acepte varias de sus medidas sociales y su nueva diplomacia en pro de crear una suerte de Unión Europea en Sudamérica.

(*) Analista internacional. www.bigio.org
 
 

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