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Política - March 11, 2006

Más de 300,000 personas inundan las calles de Chicago para protestar contra la ley Sensenbrenner

Un mensaje claro a los
congresistas y senadores
 de Washington ‘No a la Ley
HR4437 de Sensenbrenner’
 Foto: La Raza de Chicago

Chicago, Illinois.- 11 de marzo de 2006.- De todos los barrios y algunos suburbios vinieron jóvenes, familias enteras, ancianos en sillas de ruedas y personas con discapacidad, atendiendo el llamado de la organización Centro Sin Fronteras, la Coalición de Illinois por los Derechos de los Inmigrantes, y el conocido conductor radiofónico Rafael “El Pistolero” Pulido.

Aunque la gran mayoría eran mexicanos, también había irlandeses, salvadoreños, chinos, vietnamitas, polacos, todos usando prendas de vestir blancas y cargando banderas estadounidenses.

Así, desde tempranas horas de la mañana varias estaciones de metro claves estaban casi colapsadas, con la cantidad de inmigrantes queriendo llegar al Parque Union, de donde salió la marcha a las 12 mediodía.

Doña Catalina García asistió con tres de sus hijas –a las que decidió no llevar a la escuela. Ellas viven en la esquina de la calle Pulaski con la 62nd St., en los barrios del sur, y estuvieron dos horas esperando para tomar el metro y luego el autobús. Finalmente lograron llegar un poco tarde a la Plaza Federal, donde terminó la marcha e inició un Rally en pro de los derechos de los inmigrantes.

Poco antes de la 1 de la tarde la plaza estaba a reventar. “Nosotros somos de Zacatecas, San Luis Potosí pero vivimos en Chicago hace trece años; sólo mi hija más pequeña nació aquí”, contó García. “Cargamos la bandera estadounidense porque estamos aquí y tenemos que adorar esta bandera; vivimos en este país y queremos seguir sus costumbres”, dijo convencida.

Al igual que ella, miles agitaban las banderas y diversas pancartas: “Stop GESTAPO practics, No HR4437”; “Sensenbrenner Mendigo racista”; “No somos criminales”. Las voces rugían “viva la raza”; “se ve, se siente, el pueblo está presente”; “aquí estamos y no nos vamos, y si nos tratan de echar, regresamos”, gritó Emma Lozano, una de las principales organizadoras, directora del Centro Sin Fronteras.

Cuando llegó la primera columna de la marcha, la multitud les recibió candente. La primera imagen era un Cristo en una cruz de madera, los integrantes de un grupo de danza indígena, con sus tambores y penachos aztecas, y un grupo de manifestantes en zancos.

Doña Catalina estaba emocionada y la gente recibió con aplausos al conductor radiofónico “El Pistolero”. “Estamos aquí para manifestar nuestro descontento; esto es lo que sabe hacer un pueblo cuando se quieren violar sus derechos”, dijo Pulido.

Pero los momentos más importantes fueron cuando hablaron el alcalde de la ciudad Richard Daley; seguido del Gobernador del Estado, Rod Blagojevich.

“Nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro tiene que ver con los inmigrantes y nadie puede darles la espalda; y esta lucha incluye a los americanos porque todos en América son inmigrantes”, exclamó Daley. “Esta batalla nunca se perderá porque finalmente el gobierno federal entenderá que ustedes están en lo correcto”, añadió.

Por su parte, Blagojevich se expresó en español: “Familia, trabajo y oportunidades son mis valores, y como hijo de inmigrantes y padre de familia entiendo la importancia de mantener las familias unidas. Ustedes no son criminales; son trabajadores”, señaló.

También aprovechó para señalar la diferencia con que se ha abordado este tema en Illinois y en California, ya que dijo que cómo es posible que en uno de los estados más grandes del país, el mismo gobernador sea un inmigrante; pero actúa como si se le hubiera olvidado”, dijo refiriéndose a Arnold Schwarzenegger.

Mientras el sol seguía alegrando la tarde, varias otras personalidades tomaron el micrófono, como el congresista Luis Gutiérrez; Elvira Arellano, presidenta de la organización Familia Unida; Horacio Esparza, quien habló en representación de los inmigrantes con alguna discapacidad; y Tania Unzueta, dándole voz a los estudiantes.

Cuando el senador Richard Durbin habló a la gente el ambiente estaba caliente y la gente un poco inquieta ya que algunos manifestantes empezaron a empujar y todas las calles aledañas estaban atiborradas. Una ambulancia tuvo que hacerse presente entonces, ya que hubo algunas personas indispuestas entre la multitud.

Durbin exclamó a voz en cuello: “¡Sí se puede!” y fue enfático al insistir en que seguirá apoyando el DREAM Act, para que los estudiantes indocumentados puedan tener acceso a una educación superior y mejores oportunidades de desarrollo profesional.

Durante esta manifestación también se lanzó un mensaje importante a los inmigrantes que ahora son residentes permanentes.

Como comentó doña Catalina, su hermana, “que ya tiene papeles”, se negó a participar en la marcha porque la calificó como un “relajo”; y como ella muchos otros inmigrantes no sintieron la necesidad de apoyarla.

Por eso Juan Salgado, director del Instituto de Progreso Latino, se dirigió especialmente a esos “residentes permanentes que ya tienen papeles”. “Quiero decirles que no se sientan tan seguros porque el sistema de inmigración de aquí los considera visitantes; así que el poder está en la ciudadanía”, afirmó.

“En Illinois hay alrededor de 500,000 residentes permanentes que no se han hecho ciudadanos, así que convenzan a sus familiares para que se hagan ciudadanos”, agregó Salgado. Este fue otro mensaje claro: la importancia de obtener la ciudadanía para poder votar después y ejercer verdadera presión por cambios en los derechos y en la situación de los inmigrantes de este país.

Casi a las 3 de la tarde Catalina García y sus hijas empezaron a buscar una ruta por la cual salir, ya que los organizadores pidieron a la gente que se fuera retirando. Iba a ser tarea difícil y el camino de regreso a casa sería largo. (La Raza)
 

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