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Por la Espiral - February 8, 2006

Remesas, datos ocultos

Por la espiral
Claudia Luna Palencia

-Remesas, datos ocultos
-D.F y Veracruz más dólares
-El rostro humano de la expulsión

El año pasado, en promedio diario, ingresaron remesas por 54.889 millones de dólares a través de los mecanismos formales del mercado financiero, lo que permitió el registro de una cantidad total de remesas por 20 mil 034 millones de dólares  en  la Balanza de Pagos.
 En 2005, las remesas que llegaron a millones de familias mexicanas aumentaron 20.59% respecto de 2004.
 No queda duda de que la inyección en dólares al alicaído ingreso en pesos de muchos mexicanos conlleva una serie de beneficios en la relación ingreso-gasto en comunidades, áreas rurales y también urbanas, pero al mismo tiempo provoca efectos indeseables que trastocan el entorno natural, familiar y social.
 Las remesas han mostrado su poder económico, un fenómeno al que muchos analistas únicamente observan por el lado cuantitativo pretendiendo ocultar la otra cara: la del rostro humano.
Detrás de cada dólar se encuentra la mano de obra de un mexicano literalmente expulsado de su terruño ante la imposibilidad de mejorar el entorno que le rodea vía la relación trabajo-salario. No se van por razones culturales, por una carrera universitaria, una maestría o un doctorado, ni siquiera por un curso de inglés. Lo hacen por necesidad. Por hambre.
 En su búsqueda se enfrentan a todo: a la indiferencia en México y al rechazo en Estados Unidos. En su carácter de inmigrantes ilegales, indocumentados, mojados y braceros, pasan a formar parte del  limbo porque no figuran en las  estadísticas de México y tampoco de las de Estados Unidos. Son meras estimaciones.
 Me parece que es muy injusto lo que les pasa. Indignante con creces, ante la tibia respuesta de la sociedad mexicana, inamovible, inmutable e insensible por el avance de las acciones fronterizas del “muro de la ignominia”, el peor de los insultos a un país vecino, llamado amigo y socio comercial.
 En estos momentos, en México es más fácil hacer una marcha para protestar por la forma en cómo mueren las focas y las  ballenas,  que aglutinar a la gente para protestar por el respeto a los derechos humanos, a la vida, a la libertad, al trato de iguales. Lo estamos dejando pasar de largo. La sociedad somos la suma de todos.
 Es demasiada carga en contra, mucha indiferencia que también habla por sí sola con el dato de los 53 mil 426 mexicanos registrados en el extranjero para enviar, de manera histórica, su voto postal para el proceso de las elecciones Presidenciales del 2 de julio próximo. Son mensajes, de un lado hacia el otro, muy claros, dolorosos y preocupantes.
A COLACIÓN
 La situación en México no tiene un sustento real de mejoría en el aspecto socioeconómico. A penas comenzó el año e iniciaron las sorpresas desagradables con recortes de personal en las empresas, despidos de servicios y reajustes. Muchas personas arrancaron con esta terrible noticia de quedarse sin empleo, otras más partieron por vez primera de ilegales a Estados Unidos.
 Daniel Ramírez, oriundo de San Luis de la Paz, Guanajuato, jardinero de oficio, la semana pasada les anunció a todos sus clientes que su primo se encargaría de realizar los trabajos de jardinería en una colonia en San Miguel de Allende, Guanajuato, en la que Ramírez trabaja, de lunes a sábado, cortando el césped y proveyendo  el mantenimiento de los jardines de seis casas. 
 Ramírez, a quien conozco desde hace muchos años, me dijo: “Me voy todo el año y espero regresar en diciembre, voy a juntar mis dólares porque mi hermano menor logró en un año en Estados Unidos lo que yo no he podido hacer en cinco años. Acabo de ser papá y quiero reunir dinero para poner una tienda de abarrotes. Aquí no lo puedo hacer”.
 Es una de tantas historias de mexicanos que se van, a pesar de las amenazas, de lo hostil del medio, y de caer en las garras de mafias que los extorsionan.  Y cada vez son más personas y cada vez llegan más dólares.
 En los datos del Banco de México acerca de los ingresos por remesas familiares, la distribución por entidad federativa, encontramos de manera sintomática los casos del Distrito Federal y del estado de Veracruz.
Mientras que los respectivos gobiernos, uno perredista y otro príista, hablan de mejorías, tanto el Distrito Federal, como el estado de Veracruz, fueron donde se presentaron los mayores incrementos en las remesas.
 Los perredistas le llaman “la ciudad de la esperanza”, una que, de 2004 a 2005, registró un crecimiento impactante en la cantidad de remesas, 52.21%, al pasar de 954 millones de dólares en 2004 a mil 452.1 millones de dólares el año pasado.  Fue la demarcación geográfica que más aceleró el crecimiento de las remesas recibidas. 
 El estado de Veracruz llamó la atención por lo mismo, aunque su ritmo fue menor que el del Distrito Federal, las remesas aumentaron 21.48%, al pasar de 950.5 millones de dólares en 2004,  a mil 154.7 millones de dólares el año pasado.
 El ranking de las remesas por entidad en 2005 se ubicó de la siguiente manera: 1) Michoacán con dos mil 594.7 millones de dólares. 2) Guanajuato con mil 714.5 millones de dólares. 3) Jalisco con mil 693.1 millones de dólares. 4) Estado de México con mil 675.2 millones de dólares.  5) Distrito Federal con mil 452.1 millones de dólares. 6) Puebla con mil 173.9 millones de dólares. 7) Veracruz con mil 154.7 millones de dólares. 8) Oaxaca con mil 002.2 millones de dólares. 9) Guerrero con 957.4 millones de dólares. 10) Hidalgo con 718.4 millones de dólares.
SERPIENTES Y ESCALERAS
 ¿A cuánto ascenderá la cifra real de remesas que llegan a México? No se sabe con certeza, son meras especulaciones de números cercanos a los treinta mil millones de dólares.
 ¿Qué cantidad de las remesas se quedarán las empresas que operan las transferencias? Con miles de millones de dólares, por eso Bancomer, Elektra y Banamex se disputan el mercado.
 Hace algunos años, Rosario Marín, entonces tesorera del gobierno de Estados Unidos, estimó que de 10 mil millones de dólares de envíos de remesas, por lo menos 2 mil millones de dólares, eran para las empresas operadoras de las  transferencias.
 Por ende, por 20 mil 034 millones de dólares de remesas que ingresaron al país por los canales formales, las empresas que recibieron estos flujos para su respectiva transferencia a los destinatarios, ganaron por comisiones 4 mil millones de dólares, lo que significa que los envíos en 2005 fueron superiores a los 20 mil millones de dólares. Sin comisiones, implicaría que casi 25 mil millones de dólares debieron llegar a las familias mexicanas.
 Por eso subrayamos que las remesas, sus flujos, son mucho, pero mucho más cuantiosos de lo que reporta el Banco de México.
Agradezco sus comentarios a: claulunpalencia@yahoo.com

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