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Por la Espiral - September 28, 2005

De 400 mmdd el potencial de migrantes

En el verano pasado, en Las Vegas, Nevada, se celebró con todo éxito la Tercera Convención Nacional de la Asociación Mundial de Mexicanos en el Exterior (AMME) conocida en inglés como Worlwide Associations of Mexicans Abroad, dirigida por Carlos Villanueva, quien como siempre en contacto con esta columna nos proporcionó información acerca de lo qué acontece con el universo de compatriotas allende las fronteras.
Entre los datos sobre el número de mexicanos legales que viven en Estados Unidos, el detalle  más actualizado  de la AMME dio a conocer un total de  20 millones 640 mil 711 personas. El 76% de este conglomerado humano se concentra  principalmente en cinco estados de la Unión Americana: 1) California con ocho millones 455 mil 926 mexicanos. 2) Texas con cinco millones 071 mil 963. 3)  Illinois con un millón 144 mil 390. 4) Arizona con un millón 65 mil 578. 5) Colorado con 450 mil 760 mexicanos; entre otros estados.
En diversas charlas  vía telefónica con Villanueva, en alguna ocasión él ha hecho referencia a todo el proceso que se vive en California comentando que a pesar de que el grupo de los hispanos y latinos son minoría –y entre estos los mexicanos-, tienen una notable presencia que se siente y resiente además con un potencial de amplio espectro en lo político, económico, social y cultural. California, en palabras de Villanueva, es un nuevo “Mexifornia”.
De manera oficial, el Censo de Estados Unidos registra a  20 millones 640 mil 711 mexicanos inmigrantes, empero, las cifras extraoficiales de los ilegales que habitan y trabajan en variados puntos de la Unión Americana estiman, al menos, a cinco millones. Recientemente  la  AMME puntualizó que son el doble es decir casi diez millones de ilegales. Entonces tenemos a 30 millones de compatriotas “del otro lado”, formando una mezcla de ideas, culturas, razas y personas. Son los nuevos méxico-americanos. 
A COLACIÓN
 Las cifras proporcionadas por Villanueva son contundentes: una población activa de mexicanos inmigrantes cuya edad promedio es de 24 años; cada año se integran a los Estados Unidos, 400 mil nuevos inmigrantes mexicanos; el potencial económico del mexicano inmigrante es de 400 mil millones de dólares al año; 30% puede ahorrar; 51% de este mercado se integra por personas que carecen de cuentas bancarias; 79% consume de empresas que brindan servicios y apoyos en español; es un mercado con gran atractivo para las propias empresas hispanas y translatinas; por desconocimiento, más del 53% de la población está desprotegida de los  programas de salud, educación y atención legal; cada año aumentan de manera considerable  la cantidad de dólares por concepto de remesas, en 2004 a  México llegaron 16 mil 613 millones de dólares. El volumen de dólares es todavía muy superior a esta cantidad, porque mucho dinero se pierde en los organismos ilegales,  los coyoteros, las comisiones y el castigo al tipo de cambio que realizan las empresas formales de envío de dólares.   Para 2005, la AMME anticipa remesas por 17 mil millones de dólares. Nuestra estimación es de un  monto oficial  de  20 mil millones de dólares.
 Cada vez son más mexicanos los que salen en busca del “sueño americano” y más dólares que se van transparentando conforme las personas ilegales  pueden acceder a instituciones y mecanismos formales para el traslado de los “migradólares”.
 El Consejo Nacional de Población (CONAPO) indica que,  entre 2001 y 2003, el flujo migratorio de mexicanos hacia Estados Unidos aumentó 13 veces con respecto a la década de los sesenta.
La afluencia de mexicanos a territorio estadounidense provocó que la población de origen nacional pasara de 5.4 millones de personas, que había en 1970, a 26.7 millones para 2003.
Este crecimiento poblacional ocasionó que haya mexicanos y sus descendientes no sólo en 29 estados donde se habían asentado en las décadas previas, sino que para 2000 se extendieron a 42 estados de la Unión Americana.
 En el mismo sentido, hay una gran cantidad de connacionales  que forman parte de una población flotante (que oscila temporalmente entre Estados Unidos y su lugar de origen en territorio mexicano) y que son incluidos en las estadísticas presumibles de los ilegales, y como dice la canción: ni son de aquí ni son de allá.
Pregunta para el INEGI a ellos, ¿los incluirán en el II Conteo de Población y Vivienda 2005? o ¿seguirán siendo fantasmas aquí y allá?
SERPIENTES Y ESCALERAS
 Se arrastra el pendiente de lograr un acuerdo migratorio entre México y Estados Unidos. Debe ser un tema de urgencia binacional. De la migración ilegal se suscita la misma problemática que surge en todo lo que tiene un caldo de cultivo con ingredientes al margen de la ley: nacen bandas de explotadores, mafias ilícitas que se enriquecen de las tarifas que cobran por pasar a los ilegales; son vendedores de sueños y de ilusiones, redes de explotadores, con extensión hasta los países que llegan los migrantes ilegales, a los que consiguen trabajo a cambio de comisiones y cuotas para cubrir la extorsión de no ser denunciados ante las autoridades.
La migración, que podría resumirse en estos párrafos presentados bajo las características mencionadas, tiene además otro cariz, una delgada línea entre lo humanamente aceptable y posible contra el nacionalismo y la xenofobia.
Por cierto que Roberto Pedraza Martínez, diputado federal por el estado de Hidalgo, promueve en el Congreso de la Unión una propuesta en materia migratoria de la que abundaremos con mayor pertinencia en las siguientes columnas.
Lo que en este ciclo sexenal ya no es un pendiente, es la acción del voto de los mexicanos residentes en el extranjero, quienes  de manera histórica podrán sufragar por correo en las elecciones Presidenciales de 2006.
 En esta dirección sabemos que la AMME  está desplegando una campaña de información para la comunidad mexicana en el exterior, para que esté enterada de que a partir del primero de octubre de 2005 podrán obtener la solicitud de registro para votar desde el exterior en la siguiente dirección: www.ife.org.mx o bien por medio de las embajadas y consulados.
 Los mexicanos en el extranjero que quieran ejercer su voto postal deberán registrarse antes del 15 de enero de 2006.
El año que viene probaremos la capacidad del IFE para refrendar la legitimidad del proceso electoral y evitar que, el estreno del voto postal, y los errores que de esta acción primera se puedan derivar,  contaminen la elección.
Agradezco sus comentarios a:claulunpalencia@yahoo.com

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