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Por la Espiral - March 19, 2005

Crece poder de translatinas en México y Brasil

A partir de 1950 surgió en el mundo de la post guerra un conglomerado de empresas que lideraron una corriente a favor del  dominio transnacional.  El movimiento lo encabezaron varias multinacionales estadounidenses, después con los avances de la ciencia y la  tecnología, se añadieron las  empresas japonesas, alemanas, británicas, francesas, españolas y con el surgimiento de los “Nuevos Países Industrializados” (NIC´s por sus siglas inglés) los asiáticos adquirieron características transnacionales.
 La  influencia que una empresa expresa para traspasar las fronteras nacionales y entrar a la conquista de otros países y otros mercados tiene varias denominaciones: multinacionales; transnacionales; corporaciones mundiales o empresas globales.
 Las empresas transnacionales,  ET´s como se les conoce en la nomenclatura del Banco Mundial, del FMI y la Cepal, han sido el origen directo de la implementación de sendos cambios globales.
 Desde mediados de la década de los ochenta inició un movimiento de consolidación del capital financiero motivado por la sinergia entre grandes grupos bancarios y financieros que dieron como fruto  poderosos titanes, dispuestos a extenderse hacia los cinco continentes.
 Algunas fusiones espectaculares fueron: el proceso  de Citicorp con Travellers; Bank America con Nations Bank y otros; Union Bank of Switzerland
(UBS) con Swiss Bank Corporation; y Bank of Tokyo con Mitsubishi Bank.
 Por destacar un caso: el Bank of America en ese proceso “con otros”, después de que absorbió al Nations Bank, siguió con el FleetBoston, una operación que llevó al Bank of America a convertirse en el segundo conglomerado financiero más fuerte de Estados Unidos después de Citigropup.
 Las fusiones a favor del poder de grupos multinacionales han cambiado la filosofía del mundo empresarial, laboral y han presionado a las legislaciones de los países a los que ingresan buscando una serie de privilegios para las ET´s.
 La transnacionalización del capital, no sólo del financiero, también de los grupos de telecomunicaciones, automotrices, computacionales, de la tecnología, las bebidas y otras ramas de las manufacturas, ha propiciado una creciente ola de desempleos a nivel global porque cada fusión trae consigo el recorte del personal; la búsqueda de la eficiencia; los menores costos de producción; las innovaciones; ganar nichos de mercado; colocar más productos; mejorarlos en calidad; presentación y tiempo de entrega. La lucha por los mercados está presente entre  las ET´s globales,  a la sazón la nueva guerra comercial.
 Las fusiones, por ejemplo la del Bank of America, con el FleetBoston, dejaron a 13 mil empleados en la calle.
A COLACIÓN
 En los últimos seis años se aprecia en América Latina un fenómeno cada vez más claro de varias empresas latinas que han acumulado tal poder que surgen con apetitos transnacionales.
 La Cepal las califica como “translatinas”, es decir, empresas latinoamericanas que han logrado sobrevivir al proceso de consolidación global, se han vuelto más poderosas y han salido a aplicar la misma filosofía de invertir, comprar, adquirir y absorber otros mercados. La meta es diversificar el capital, diversificar el riesgo, fortalecerse tanto como puedan frente a similares ET´s.
 Así es que en los últimos años se detecta una expansión de empresas privadas locales que, al instalarse en varios países de América Latina, son llamadas translatinas (pueden ser tanto públicas como privadas)
 En la lista de la Cepal figuran diez principales translatinas: 1) Petrobras, poderosa empresa pública de Brasil que avanza a pasos gigantes en la región de América Latina, para detrimento de Pemex, que se ha quedado rezagada.  Petrobras tiene ventas por 33 mil 138 millones de dólares. 2)  Telmex, compañía de telecomunicaciones propiedad de Carlos Slim Helú, el cuarto ser humano más rico del  planeta. Telmex tiene ventas por 10 mil 399 millones de dólares. 3) América Móvil también de México, propiedad de Slim Helú, con ventas por 7 mil 649 millones de dólares. 4) Cemex, de México, propiedad de Lorenzo Zambrano, que figura entre los diez más ricos del país. La empresa tiene ventas por 7 mil 167 millones de dólares. 5) Compania Vale do Rio Doce, de Brasil, dedicada a la Minería con ventas por 6 mil 729 millones de dólares. 6) Femsa, de México, dedicado al ramo de las bebida y cervezas, presidido por  Eugenio Garza Lagüera, la empresa genera ventas por 6 mil 669 millones de dólares. 7) Odebrecht, de Brasil, del ramo de la construcción, con venta por 5 mil 998 millones de dólares. 8) Grupo Carso, de la familia Slim, dedicada a la industria y al comercio, con ventas por 5 mil 045 millones de dólares. 9) Gerdau, de Brasil, especializada en la producción de acero, genera ventas por 4 mil 627 millones de dólares. 10) Grupo Alfa, de México, orientada a los  petroquímicos, reporta  ventas por 4 mil 164 millones de dólares.
 Hemos mencionado  diez empresas, pero la Cepal tiene las estadísticas de un total de 25 translatinas que en conjunto suman ventas superiores a los 130 mil millones de dólares. El mapa de distribución es el siguiente: México (12); Brasil (9); Chile (3) y Argentina (1)
 En otras listas ninguna translatina logró figurar  en grado de importancia.  En “2005 All Star” de Forbes, en las mejores 50 empresas del mundo, todas son ET´s y las translatinas brillan por su ausencia.
 Las grandes ligas siguen ocupadas por empresas estadounidenses, según Forbes, General Electric es la  número uno; también están las japonesas como Toyota Motor; destaca  Alemania con BMW; Gran Bretaña con BP; Suiza con Nestlé; Finlandia con Nokia; Singapur con Singapur Airlines; Francia con L´Oreal; Corea del Sur con Samsung electronics; entre muchos más.
 Aunque Forbes no incluya a translatinas, es evidente que existe en América Latina  las condiciones necesarias para el desarrollo de empresas transnacionales propias,  emporios poderosos que curiosamente proliferan en su mayoría en dos países como México y Brasil, hermanados por la deuda externa, la pobreza, la pobreza extrema, la mala distribución de la riqueza  y la adolescencia de indicadores a favor del desarrollo.
 No hay pretexto para esgrimir que hay pobreza porque no alcanzan los recursos para todos,  por la insuficiencia, cuando lo evidente es que persiste una línea vertical en la distribución de la riqueza. Los más ricos están en los dos países con más pobres. En suma evidente.
Agradezco sus comentarios  a: claulunpalencia@yahoo.com

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