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Por la Espiral - January 5, 2005

La BMV, ¿podría repetir otro octubre del 87?

En el último día del año, que fue hábil para los mercados, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPyC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró en 12 mil 917.88 unidades, lo que representa un balance muy positivo con una ganancia para el IPyC del 46.49% en 2004.
            El mercado bursátil es un termómetro del país ya que refleja el grado de confianza o desconfianza que mantienen los agentes  al respecto de un momento en el tiempo; de determinada política económica; del ambiente político y de las  expectativas.
            En 2004 la BMV estuvo muy confiada y con tendencia alcista pero, ¿se podrá mantener así en el nuevo año? Una característica del mercado bursátil es que allí participan inversionistas muy bien informados y que generalmente se mueven con base a las expectativas futuras, mediatas e inmediatas. El mercado se anticipa y reacciona ante la especulación.
            En 2004 vimos una Bolsa ganadora y  ajena a los acontecimientos internos. Comenzamos el nuevo año con un mercado bastante inflado en el que podemos anticipar una toma de ganancias. La pregunta de hoy en día es qué tanto ésa esperada  toma de ganancias por parte de los inversionistas bursátiles afectará al peso en su cotización respecto al dólar; impactará a  las tasas de interés domésticas y generará sacudidas en la a economía real.
            La preocupación de muchos y que yo comparto también es qué tanto la Bolsa puede repetir el ciclo de 1987. La duda genera cierto grado de nerviosismo.
            Recordemos que desde 1986 la Bolsa Mexicana de Valores entró en una fase de dinámico crecimiento que continuó hasta el tercer trimestre de 1987. El mercado accionario parecía imparable.
            En el libro "Cambio de rumbo", escrito por el ex presidente Miguel de la Madrid, se revela que entre el 31 de diciembre de 1986 y el cierre de mayo de 1987 la bolsa había subido un 148 por ciento.
            El mercado accionario siguió apreciándose de manera mas acelerada hasta octubre, cuando alcanzó niveles sin precedentes.
            El ex presidente De la Madrid narra en la página 761 que luego del inicio de la jornada  bursátil  excepcionalmente activa ocurrida el lunes 5 de octubre, día siguiente a la postulación de Carlos Salinas de Gortari, las autoridades financieras ordenaron la suspensión de las actividades de la Bolsa por el lapso de una hora y media.
            "Como a las 11 de la mañana, Gustavo Petricioli me llamó para decirme que la Bolsa se estaba comportando de manera sumadamente irregular, desquiciada; que la gente quería comprar todo, a cualquier precio, y que este movimiento era tan severo que ya ni siquiera se podía atender físicamente a la clientela dentro de las casas de bolsa".    
De acuerdo con De la Madrid, entre los analistas ya existía la opinión generalizada de que las acciones cotizadas en la Bolsa Mexicana de Valores estaban valuadas en exceso. "Sabemos que la Bolsa es tan pequeña que su control están en manos de unas cuantas personas, que seguramente se intercambian información privilegiada".
            A COLACIÓN
            El año de 1987 fue difícil para el país,  en la parte económica, y de estires y jaloneos, entre las corrientes internas del PRI y el presidente De la Madrid para elegir al "sucesor" a la Presidencia.
            Para el Quinto Informe de Gobierno,  De la Madrid dio a conocer una serie de datos que en su mayoría fueron negativos: problemas para renegociar el pago de intereses de la deuda externa;  contratación de nuevos empréstitos con el Fondo Monetario Internacional; un margen presupuestal acotado; innumerables huelgas sindicales; una inflación muy elevada que deterioraba el poder adquisitivo del salario y una actividad económica reducida.
            Asimismo,  el quinto año fue el preludio de una tensión entre diversos actores políticos descontentos por la elección de quién sucedería al presidente.
            A ése respecto De la Madrid rememora en la página 743, que para la elección interna del candidato del tricolor se observó que en la opinión pública "hubo un empate entre Bartlett y Salinas. Del Mazo quedó más bajo, porque daño su imagen el gran aparato político y publicitario que movió".
            En octubre de 1987, en medio de ése ambiente para elegir al sucesor, el día 19 aconteció una caída estrepitosa de la Bolsa. Lo que parecía imposible pasó   por encima del pesar de la clase media que tuvo acceso al mercado de valores por primera vez en su historia.
            El "crack" de 1987 regresó a la realidad a los que confiaron en la Bolsa y se favoreció de nueva cuenta a los grandes especuladores, los que mueven el mercado a su antojo, los que nunca pierden y los qué dan la orden de venta cuando el precio de la acción está en el pico más alto. Listos para desplomarla, listos para tomar ganancias a costa del quebranto de muchos. El 19 de octubre, la Bolsa perdió 52 mil 671 puntos, esto es, un 16.5 por ciento.
            De la Madrid explica que "dicha tendencia continuó en los días siguientes hasta volverse un fenómeno dramático. En el curso de un mes llegó a perder 70% y seguía a la baja, generando un clima de histeria entre los inversionistas. Miles de personas se vieron afectadas, lo que creó un ambiente de incertidumbre y malestar muy negativo".
            Pero, ¿qué tiro a la BMV? Para De la Madrid sucedió a causa de un fenómeno externo, en buena medida, como contagio por lo ocurrido en Wall Street, donde el crack tuvo  lugar el mismo día y siguió después una tendencia paralela.
            No obstante otros consideramos que en un ambiente de economía cerrada, lo de Wall Street fue solo el pretexto que utilizaron los grandes especuladores que monopolizaron el mercado a su conveniencia, pulverizaron determinadas acciones para la inversión en la clase media y con la quiebra de muchos surgieron los nombres de los grandes empresarios capitalistas de la década de los noventa y del siglo XXI.  Estamos hablando de figuras que antes del crack ni siquiera eran conocidos en las mesas de empresarios del primer nivel del país y no figuraban en las grandes listas de los hombres de poder.
SERPIENTES Y ESCALERAS
            Dice el refrán que todo lo que sube tiene que bajar.
            En la actualidad no sabemos hasta dónde pueda llegar la euforia por la buena racha de la Bolsa que está lista para superar los 13 mil puntos. No sabemos cuál será el pretexto que tomarán los especuladores para comenzar a vender y llevar al mercado a la baja.
Lo que si sabemos y no debemos dejar de lado es que la Bolsa no está exenta de la ley de la gravedad.  Es altamente vulnerable. Por ello debemos mantenernos alertas.
Agradezco sus comentarios a: claulunpalencia@yahoo.com

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