Home Por la Espiral Los apetitos energéticos de EUA
Por la Espiral - December 26, 2004

Los apetitos energéticos de EUA

De las 50 multinacionales más importantes del mundo,
por su posición de activos en el extranjero, diez
están ligadas directamente con el negocio del
petróleo, el agua o el gas; el resto tienen que ver
con el sector de vehículos, autopartes,
telecomunicaciones, equipamiento eléctrico,
electrónico, alimentación y bebidas; etc.
La tercera multinacional más importante del orbe es
la empresa estadounidense Exxon Mobil; el sexto y
séptimo sitio lo ocupan las británicas Royal Dutch
Shell y BP, respectivamente.
Las petroleras estadounidenses y británicas son
precisamente tan poderosas que generan más riqueza que
muchos países de África, América Central o el Caribe.
Son empresas que están buscando continuamente
descubrir nuevos yacimientos y explotar el maná que
poseen otros países con yacimientos ricos como el caso
de Irak, en que la invasión fue llevada a cabo por los
ejércitos de los países a los que pertenecen ambas
multinacionales petroleras.
Los hechos que como ciudadanos globales hemos podido
presenciar forman parte de una recurrencia histórica
que los poderosos realizan para apropiarse de los
insumos y materia primas que requieren. Es, como el
caso del oro de la Nueva Hispania, o del
descubrimiento del continente americano que proveyó
del oro colombino a las arcas de los reyes de España y
que hoy podemos encontrar y admirar en los retablos
barrocos o churriguerescos de las catedrales españolas
o en los vestigios de los monarcas. El saqueo del oro
de América formó parte de un botín de cuatro siglos.
Lo que hoy se intenta con el otro oro, el "negro", es
igualmente de vergonzante.  De allí el reacomodo del
ajedrez geopolítico.
En los últimos años en América ha sonado el nombre de
diversos proyectos que estudia Estados Unidos para
controlar el petróleo del continente máxime cuando hay
países como México, Colombia, Venezuela, Argentina o
Brasil con  reservas nada desdeñables y la pretensión
de que en el subsuelo puede haber más petróleo.
Es cierto que en Oriente Medio se encuentran los
países poseedores de las mayores reservas del mundo,
de acuerdo con Global Trends y la OPEP,  Arabia
Saudita posee el 25% de las reservas totales del
mundo; le sigue Irak con el 10.8% y Kuwait con el 7
por ciento. Esto significa que entre Irak y Kuwait,
según Global Trends, hay reservas para 230 años.
El petróleo de Oriente Medio es importante para
Estados Unidos y Gran Bretaña por qué allí está la
fuente de los recursos; pero por cuestión de
temporalidad  y de costos a Estados Unidos, sus
multinacionales, les conviene desarrollar primero una
estrategia, menos costosa, en el continente americano.
Lo escribimos en "La política del miedo", el petróleo
de Oriente Medio demora en llegar al norte del
continente americano entre 4 y 6 semanas, en tanto que
el petróleo de Venezuela -el 13% de las importaciones
de Estados Unidos-puede ser ubicado en cinco días.
A COLACIÓN
Venezuela es un país miembro de la Organización de
Países Productores de Petróleo (OPEP) y registra una
producción de 2.81 millones de barriles diarios de un
total de la OPEP de 23 millones 200 mil barriles, sin
considerar a Irak, por la situación convulsa que pasa
la pobre gente de este país.
Hace algunos días, Venezuela dio la noticia de un
acuerdo con Argentina para formar una petrolera
conjunta llamada "Petrosur". Se trata de una
iniciativa liderada por Hugo Chávez, presidente de
Venezuela y Néstor Kirchner, de Argentina.
Creo que es una asociación que debe mirarse a fondo
por las implicaciones que esto puede tener. No es una
novedad que exista un proyecto llamado "PetroAmérica"
en el que Estados Unidos pretende unificar el
continente mediante la construcción de ductos y
oleoductos. Es la "ordeña" silenciosa  que los
globalifóbicos denuncian como una pretensión directa
de la Casa Blanca incluso por medio del Plan Puebla
Panamá.
Yo me pregunto, primero, si Petrosur nace como una
iniciativa para tratar de contrarrestar a PetroAmérica
o bien si ésta es precisamente el primero paso para
llegar a PetroAmérica.
Durante el anuncio el presidente Chávez señaló que
por medio de una compañía común, Venezuela y
Argentina, podrían unir proyectos energéticos por el
bien de ambos e invitar a otros países de la región a
formar parte de Petrosur.
Bien a bien, no sabemos qué es Petrosur, como tampoco
si Estados Unidos está detrás o es una iniciativa
bilateral sin mayores pretensiones. Todavía no tengo
muy claro  cómo van a poder entenderse Argentina y
Venezuela cuando en el primero la política energética
está supeditada al control de los españoles la empresa
Repsol YPF que ocupa el lugar veinte en el
caleidoscopio de las 50 multinacionales  más grandes
del mundo; y en Venezuela domina el centralismo con la
paraestatal PDVSA.
GALIMATÍAS
Sin el factor energético de por medio es difícil de
explicar la relación, al menos, de los últimos cien
años entre México y Estados Unidos. No se podrían
entender las presiones externas para la llamada
Reforma del Sector Energético con el dedo puesto en el
artículo 27 de la Constitución Mexicana que reza que
el suelo y subsuelo y lo que hay en sus entrañas es
posesión de los mexicanos.
Desde luego no es el suelo lo que les interesa a
políticos y multinacionales estadounidenses, es el
subsuelo, y poseer parte de éste.
A partir del sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado y
más aceleradamente en el de Ernesto Zedillo Ponce de
León y Vicente Fox, se han buscado nuevas fórmulas –
recovecos- legales a la Constitución y a las Leyes
Orgánicas para abrir y permitir que empresas
extranjeras participen en la producción y distribución
de lo que por décadas se hizo únicamente por empresas
propiamente paraestatales.
De acuerdo con estudios del Sindicato Petrolero, la
gran mayoría de los yacimientos de crudo de México
están en una etapa madura de explotación con una
franca declinación en su producción y reservas
probadas.
En este sentido las presiones señalan que si no
abrimos el sector,  Pemex podría, en diez años,
incumplir con los requerimientos energéticos del país
lo que obligaría a la paraestatal además de importar
gas a importar petróleo.
Aunque Pemex es una empresa que sigue siendo viable lo
que el común denominador de los mexicanos desconoce es
que tanto sus administradores tienen la intención
velada de provocar la privatización de la paraestatal
a partir de justificar finanzas insuficientes.
Hay que recordar que también los administradores
juegan un rol de liquidadores y que las presiones de
Estados Unidos son constantes.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *